Escenario de vida

Cada mico en su columpio

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La sociedad guatemalteca evidentemente se mueve alrededor de sus principios y valores. Poseemos una programación mental que está cimentada tanto en costumbres y tradiciones que aún conservamos de antaño, como la interculturalidad de nuestro pueblo en un mismo ámbito. Intentamos enhebrarnos entre sí, pero habiendo tantas diversas culturas y pensamientos, nos cuesta lograrlo y muchas veces no nos permite avanzar.

Según el Lic. Juan Carlos Carrillo, conocedor sobre las dimensiones de la cultura guatemalteca, nosotros somos inminentemente jerárquicos. Nos gusta ser parte de un grupo e identificarnos con personas afines a nuestros valores y costumbres. De ahí la razón por la que todavía hayamos conservado muchas de nuestras tradiciones, lo que es bueno. Sin embargo, tenemos a grupos no tan honorables que también se identifican entre sí y trabajan para sus propios fines, no del todo buenos. Entre ellos, el crimen organizado o los mareros, que se identifican en grupo y son leales a él.

Según Carrillo, los guatemaltecos actuamos en “tribus o clanes”, siendo leales dentro de nuestra propia “tribu”, pero rápidamente descalificamos al “otro”. “Tanto el que está hasta arriba como el de hasta abajo entiende cuál es su posición con cada mico en su columpio. Es el “nosotros” versus el “yo”. ¿Es bueno actuar de forma colectiva?

No veo nada malo en que actuemos en “tribu”, si conservamos líderes honestos. Veámoslo como una orquesta sinfónica. El clarinete y el bajo, el violinista y el trombón, todos fungen su función para hacer música, pero tienen su director. Ciertamente es importante respetar a aquellos que no piensan o actúan similar a uno, pero que en el fondo tienen los mismos principios y valores. Este es el caso de Foro Guatemala (FG), conformado por distintas universidades e iglesias, diferentes gremiales, organizaciones de justicia, derechos humanos, oenegés de mujeres y de indígenas, cooperativas y cámaras de diferente índole. FG lo ha hecho de forma brillante durante sus 19 años de existencia. Hoy contamos con la amenaza a nuestra democracia por el enfrentamiento institucional entre la Comisión Permanente del Organismo Legislativo, la CSJ y la CC. No obstante, FG encuentra ciertos puntos de concordancia. Los resumo así:

1. Desde el año pasado el proceso de postulación y elección de magistrados de CSJ y Corte de Apelaciones ha enfrentado contratiempos legales manteniendo en el cargo a los anteriores magistrados. 2. El Congreso no ha elegido a los nuevos magistrados, quienes tenían que haber asumido en octubre del año pasado, por la cantidad de amparos y sentencias de la CC. 3. El enfrentamiento institucional entre la Comisión Permanente del Organismo Legislativo, la CSJ y la CC está a la vista y cada uno justifica su actuar en defensa de la Constitución Política. 4. Las diligencias pertinentes ahora están en el ámbito del Ministerio Público.

En otras palabras, cada uno jala por su lado, lo que causa desarmonía. Hay un enredo que hay que resolver, por lo que FG pide que se priorice la elección de magistrados de la Corte Suprema de Justicia y cortes de Apelaciones, apegada a los principios del artículo 113, responsabilidad impostergable del Congreso, y exhorta a convocar una sesión extraordinaria del pleno y discutir lo actuado hasta ahora por la Comisión Permanente del mismo. La vía del diálogo es imperante.

Como en una orquesta sinfónica, la disonancia no es permitida. No hay justificación en que por pensar diferente no nos pongamos de acuerdo por el bien de la democracia, con “cada mico en su columpio”. Solo haciendo cada uno lo que le es pertinente saldremos del naufragio.