Registro akásico

Con su patria en el corazón

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

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Walda Barrios Klee, nació en 1951, en el exconvento de Belén, allí donde nació la libertad de Centroamérica. Su madre, Elena Ruiz Aragón era la directora del Instituto Normal Central para Señoritas Belén. Esa normal tiene 146 años de existencia. En el período revolucionario, a mitad del siglo pasado, ya no se habló de internas y profesoras, sino de comunidad educativa. Por esa razón, vivían docentes y la directora en la sede, pues se buscaba una convivencia pedagógica integral con las alumnas.

El padre era Waldemar Barrios Klee, funcionario de la Reforma Agraria, lo que causó su exilio. La familia partió a México, en el mismo avión donde se expulsó al presidente Árbenz. Valoraba su primaria mexicana, le molestaban los giros vulgares y mostraba disgusto ante expresiones soeces.

Al fin del dominio liberacionista, la familia volvió al país. Terminó magisterio y empezó a laborar en la Petite École de la embajada de Francia, luego Colegio Julio Verne. Dado que sus colegas eran cooperantes franceses, tuvo el honor de ser la directora. Dejó esas labores, cuando nació su hija Yadira Montenegro. Se divorció y volvió a la enseñanza, en el Liceo Secretarial Bilingüe, de la maestra Sartoris. Se graduó de abogada y notaria con la tesis El derecho de asilo.

En 1978, obtuvo el magíster en Sociología, en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, en un programa de Clacso, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. En el Consejo era parte del grupo académico llamado Cuerpos, territorios y feminismos. Fundó con otros colegas el Centro Universitario del Oriente en Chiquimula. Luego se trasladó a la capital, laboró de investigadora social, en el Centro de Estudios Urbanos y Regionales de la Usac. Ocupó el cargo de directora y escribió dos libros. En 1980, nació su hijo Antonio Mosquera. Juntamente con su esposo e hijos, buscó refugio en México, por la agresión terrorista contra la Usac.

En Chiapas, impulsó la solidaridad con los campamentos de refugiados guatemaltecos, fue maestra de sociología en la Universidad Autónoma de Chiapas, ponente sobre Las Casas, fundó la revista feminista Antzetik, escribió en cuatro libros colectivos y coautora de otros dos, sobre mujeres campesinas.

En el 2000, volvió al país. Laboraba en Flacso, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede Guatemala, autora de varios textos científicos. Completó estudios de doctorado en Sociología. Organizó cursos para la comunidad LGBTI, donde fue apreciada por defender la igualdad de derechos.

Dirigió la carrera de Antropología Social de la Usac en su período hubo el mayor número de graduados, fue docente en la Universidad del Valle de Guatemala y, naturalmente, de Flacso.

No claudicó jamás. Candidata a la Vicepresidencia en 2007, candidata a diputada en 2016, no buscaba un cargo sino pregonar la posibilidad de un mundo mejor. El Ministerio de Trabajo le impuso la medalla Mujer de las Américas. La Federación de Mujeres Cubanas le otorgó el sello Vilma Espín, en el 50 aniversario de la organización. Divulgadora de la obra de Rosa Luxemburgo y de Clara Zetkin. Fue probacionista en la Universidad Karl Marx de Leipzig. Integró el grupo asesor de la sociedad civil para ONU mujeres. Impulsó la Asociación de Mujeres para Estudios Feministas y presidió la Unión Nacional de Mujeres de Guatemala. Participaba en programas de Radio Universidad. Era asidua disertante en las universidades del continente.

En un foro de la Universidad de las Américas de Panamá, con Ignacio Ramonet, de Le Monde diplomatique, sufrió un derrame cerebral. Falleció el 28 de abril de 2021.