Meta Humanos
Creando una cultura de paz en Chinautla
Si el agua es nuestro espejo, ¿qué nos dice el río Las Vacas de nosotros como sociedad?
Acabamos de celebrar el Día Mundial de la Tierra, pero celebrar la Tierra no es de un día. La Tierra es nuestro hogar, y mantenerla limpia y sana es cuestión de todos los días. Los niveles de contaminación en Guatemala son alarmantes y es importante que nos demos cuenta de que tenemos que actuar. Pero sanar la Tierra implica sanarnos, como personas, como comunidades y como país.
En palabras del presidente de HWPL (Cultura del Cielo, Paz Mundial, Restauración de la Luz): “La Tierra es el único hogar donde la vida florece en todo su esplendor. Nuestra vida se sostiene gracias a la providencia incondicional del Cielo, que nos brinda luz, lluvia y aire para todos, sin distinción alguna. Si la vida es el regalo más sublime que hemos recibido, surge una pregunta ineludible: ¿Tenemos derecho a destruirnos unos a otros en nombre de intereses particulares?”.
¿Queremos vivir en calles seguras, pero no cuidamos a la juventud y niñez vulnerable al crimen organizado? En los tiempos que vivimos, hablar de paz en el mundo y en Guatemala nunca ha sido más urgente. No podemos proclamar el deseo de paz mientras fomentamos conflictos que anteponen el beneficio propio al bienestar común.
Es trágico ver cómo jóvenes pierden sus vidas en la inutilidad de la guerra y en la falta de oportunidades para una vida digna, sacrificando su futuro en conflictos que no les pertenecen. ¿Qué precio puede compensar la pérdida de una vida que apenas comenzaba a florecer? Como actores de paz, nuestro objetivo es la restauración de la humanidad a través de una “cultura celestial”, un modelo de convivencia basado en la ayuda mutua y el amor desinteresado. Esto es aprender de la naturaleza. Si el agua es nuestro espejo, ¿qué nos dice el río Las Vacas de nosotros como sociedad?
Esto también es un llamado a la acción para ti, ya que la paz comienza con un compromiso personal.
Con este objetivo de sanar es que HWPL Guatemala, en colaboración con la Alianza por la Cuenca del Motagua, impulsa acciones de paz en Chinautla. El pasado 3 de febrero, el municipio de Chinautla se convirtió en el epicentro de un legado histórico al conmemorar por primera vez el Día del Perdón. Este concepto trasciende la teoría para convertirse en acciones colectivas que promueven la reconciliación constante. En este acto, pedimos perdón al río, a las montañas, a las mujeres alfareras, a nuestros antepasados, a las generaciones presentes y futuras por nuestra falta de cuidado hacia el agua, transformando el arrepentimiento en una cultura de paz viva y responsable.
Estas acciones se alinean con la Declaración de Paz y Cese de Guerras (DPCW), que insta a los Estados y sociedades a difundir una cultura de paz a nivel global. Pero no es letra muerta en un documento; el compromiso firmado en Chinautla por la Alianza por la Cuenca del Motagua, el Consejo Indígena y Ancestral Poqomam, la Alcaldía Indígena de Santa Cruz Chinautla, HWPL, los Jóvenes por Chinautla, las Mujeres Alfareras, Codisra y la Municipalidad de Chinautla es un testimonio de unidad. Al trabajar como uno solo (“We are one”), demostramos que la paz no es un ideal lejano, sino una responsabilidad compartida que Guatemala está liderando con valentía.
Esto también es un llamado a la acción para ti, ya que la paz comienza con un compromiso personal. Hoy, Guatemala nos necesita a todos como actores de paz. ¿Qué harás tú para asegurar que haya armonía y respeto en nuestra sociedad? ¿Qué haces tú con tu basura para que no llegue a contaminar el río Las Vacas y la comunidad de Chinautla? Guatemala te necesita, participemos en una nueva generación de paz. ¡Somos uno!