Criterio urbano

Debemos retomar una agenda de competitividad para el turismo

Juan Carlos Zapata @jczapata_s

El Foro Económico Mundial publica cada dos años el Informe de Competitividad en Viajes y Turismo. El último informe, en su edición 2019, pone a Guatemala en la posición 99 de 140 países, una caída de 13 posiciones respecto de la evaluación del 2017. El informe define la competitividad turística como “el conjunto de factores y políticas que permiten el desarrollo sostenible de viajes y turismo, sector que, a su vez, contribuye al desarrollo y competitividad de un país”.

El índice de competitividad en viajes y turismo es una metodología que toma en cuenta cuatro grandes pilares en catorce factores para medir a los países. Los cuatro pilares son: el ambiente regulador, políticas y condiciones para los viajes y el turismo, infraestructura y los recursos naturales y culturales.

Esos cuatro pilares, a su vez, tienen catorce factores que inciden directamente en la competitividad de turismo y viajes de un país, en temas relacionados con: clima de negocios, seguridad y protección, salud e higiene, recursos humanos y mercado laboral, preparación de tecnologías de la información y comunicación, priorización de los viajes y el turismo, apertura internacional, competitividad de precios, sostenibilidad ambiental, infraestructura aérea, infraestructura terrestre y de puertos, infraestructura de servicios turísticos, recursos naturales, recursos culturales y turismo de negocios.

A nivel mundial, los tres países que lideran la evaluación son: España, Francia y Alemania. En el caso de América Latina, los diez países mejor evaluados son: México, Brasil, Costa Rica, Panamá, Perú, Argentina, Chile, Colombia, Ecuador y República Dominicana.

En el caso de Guatemala, si bien sale muy bien evaluada en cuanto a la priorización del turismo, apertura internacional y competitividad de precios, nuestro país se ha visto afectado en los últimos años por la caída drástica en el indicador de infraestructura, especialmente su limitada infraestructura portuaria, aeroportuaria y la pésima calidad de las carreteras.

Por eso es tan importante que el Congreso apruebe la iniciativa 5431 Ley General de Infraestructura Vial, porque podría ayudar a que el turismo en Guatemala se recupere, especialmente ahora que el turismo nacional será una alternativa clave para muchos destinos turísticos, en lo que los turistas internacionales deciden viajar nuevamente hacia nuestro país. Está claro que pronto abrirá el aeropuerto, pero debemos ser conscientes de que las restricciones de viajes que Estados Unidos y otros países han impuesto a sus ciudadanos, por los efectos del covid-19, harán que tome tiempo la recuperación.

Otras políticas importantes para la competitividad turística en Guatemala tienen que ver directamente con la educación, especialmente aumentar la cobertura en educación primaria y secundaria completa y en seguridad, continuar reduciendo las extorsiones, que tanto daño le hacen a las pymes en el país. Así mismo, la rigidez del mercado laboral sigue afectando a la industria y por ello se vuelve urgente la aprobación en el Congreso de la iniciativa 5477, que busca regular el convenio 175 de la OIT, sobre trabajo a tiempo parcial.

El sector turístico genera alrededor de 158,200 empleos, que se han visto seriamente afectados por la pandemia. Muchos hoteles y tour operadores han tenido que cerrar sus operaciones. No estaría mal considerar un programa que fomente tasas más blandas para préstamos en la industria turística, así como generar mayor capacidad técnica con fondos especiales del Inguat, para comercialización de servicios turísticos con medios de pago electrónicos.