Registro akásico

Disturbios en el mundo diplomático

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

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Cójanme… a ver, decía a la policía el agregado cultural del país ante el gobierno español, Arturo Jutzuy Hernández, después de negarse a pagar en un salón de alterne. El eufemismo designa un antro para establecer algún acuerdo monetario por favores sexuales, con mujeres provenientes de Europa oriental, el medio oriente y África, lo que implica igualmente una pirámide de precios. El Executive´s Club no es lujoso. Apenas destaca un altorrelieve de dos mujeres rechonchas desnudas, con larga caballera, en una de sus paredes. Tiene la barra de ejercicios, una segura competencia si no en la Olimpiada del 2020, en una próxima. Allí, contorsionistas muestran sus encantos. Como se sabe, en tales lugares opera el dicho: nadie de aquí, rico se va: lo que tenga, lo dejará.

El sueldo mensual del representante de la cultura nacional es de Q9,129. Al gastar más de Q11 mil sobrepasó su ingreso. Por lo tanto, retó a la policía blandiendo la inmunidad diplomática. De balde lo llevaron al cajero automático, pues estaba vacío, ya que suele gastarse su sueldo y estar al mínimo. No faltará quien señale que para evitar tamaños escándalos se les aumente el salario a los agregados culturales.

Ese suceso cede ante Bolivia. Antes de las seis de la mañana, la encargada de negocios señalada de agente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y el cónsul de España acudieron a la casa de la embajadora de México. Se ignora la causa por la que los diplomáticos españoles llamaron a cuatro agentes supuestos miembros del Grupo Especial de Operaciones de la Policía española, situados en ese país e igualmente acusados de miembros del CNI.

Los agentes con carteras colgando, donde pueden llevar cualquier cosa, desde lápices labiales hasta armas, llegaron a la residencia donde están asilados algunos partidarios del derrocado Evo Morales. Como hace frío, se pusieron la manga sobre la boca y nariz. Esa prenda consiste en una pieza circular de fieltro o lana, que permite calentar el cuello y se puede extender sobre la cabeza. Una señora habitante del edificio, indignada por la presencia de los Geo, como se llama abreviadamente a esos caballeros, comenzó a mentarles la madre y pedirles se identificaran. Estos salieron volados en los dos automóviles donde habían llegado, que eran palmeados por la mencionada vecina.

El gobierno boliviano pensó que las mangas eran para disfrazar a alguno de los asilados y sustraerlos de la residencia. La embajadora de México atribuyó la acción de su vecina a un acto de hostilidad del nuevo gobierno. En adelante, nadie observa los videos y se ponen a elucubrar en el peor sentido.

La cancillería mexicana, de gran experiencia y conocimiento, minimizo el incidente. Se negó a responder a la expulsión de su mañanera embajadora, con medidas de retaliación semejantes. Pero, el gobierno de Pedro Sánchez, en lugar de cumplir su inicial oferta de investigar el incidente, expulsó a tres diplomáticos bolivianos. Situación que no coincide con una represalia proporcional, pues el gobierno de facto boliviano ordenó la salida de los supuestos Geo. Así se quedó corta, La Moncloa. El gobierno de Sánchez afirma que los temores bolivianos son una teoría de la conspiración. Por su parte, la voluptuosa y cristiana radical presidenta de Bolivia reclama un desafío a la autoridad de los oficiales policiales bolivianos. Cualquiera puede ver en todos los videos que jamás intervinieron en la acción los pasivos agentes bolivianos.

¿Qué haríamos si no hubiera grabación de imagen y tuviésemos que confiar en las declaraciones de las cancillerías?