Criterio urbano

Ecosistemas en ciudades comienza a dar resultados

Juan Carlos Zapata @jczapata_s

Nuestro país ha encontrado que, desde los ecosistemas de ciudades, se puede avanzar más rápido en la innovación y el conocimiento. Ciudades como Guatemala, Quetzaltenango, Cobán, Escuintla, Retalhuleu y La Antigua Guatemala, entre otras, están cada vez más inmersas en apoyar los ecosistemas de innovación. Vale la pena resaltar en todos estos esfuerzos lo que ha ocurrido en Guatemala con el Tec en el Cantón Exposición, en zona 4; el esfuerzo de Xelajú Naranja en Quetzaltenango, el trabajo que se ha desarrollado desde las Mesas de Competitividad de Cobán y Escuintla para fomentar los ecosistemas de ciudad cada vez más robustos y con más énfasis en la tecnología y la innovación, el trabajo de Guatemágica en Retalhuleu, y los hubs de desarrollo en La Antigua Guatemala.

Ahora bien, todos estos esfuerzos que parecen estar generando frutos desde el nivel local todavía presentan retos importantes por temas estructurales a nivel nacional. El Índice Global de Innovación, que fue publicado la semana pasada por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, la Universidad de Cornell e Insead, presenta datos interesantes. A nivel global sobresalen países como Suiza, Suecia y Estados Unidos. En el caso de América Latina, los tres países más innovadores son: Chile (54 de 131 países evaluados), México (55) y Costa Rica (56).

El índice global de innovación mide a los países en siete grandes pilares: instituciones, capital humano e investigación, infraestructura, sofisticación de mercado, sofisticación de los negocios, resultados del conocimiento y tecnología y los resultados creativos.

En el caso de Guatemala, nuestro país avanzó una posición, se encuentra en el puesto 106 de los 131 países analizados, con una puntuación de 22.35 sobre 100. Cabe destacar que los tres pilares en los que se debe trabajar aún más para avanzar en la innovación son: el capital humano e investigación, especialmente en la esperanza de vida escolar (el número de años que un chico recibe la mayor cantidad de años de educación formal), el pilar institucional, especialmente el Estado de Derecho y el pilar sobre resultados del conocimiento y tecnología, donde se debe dar mayor seguimiento a la creación de conocimiento y a la atracción de inversión extranjera directa.
El informe señala que América Latina es una región que tiene fuertes desequilibrios en materia de innovación, con baja inversión en investigación y desarrollo y un uso apenas incipiente de normas de protección a la propiedad intelectual. Los indicadores donde Guatemala está mejor evaluado son: la sofisticación de mercado, los resultados creativos y la sofisticación de los negocios.

Este tipo de indicadores deben ser una base para que las autoridades del Ministerio de Educación, Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Programa Nacional de Competitividad, el Registro de Propiedad Intelectual, las universidades y la Asociación Nacional de Municipalidades puedan trazarse objetivos claros y que la Política Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico tenga un norte estratégico hacia mejorar la innovación y el conocimiento del país.

Es momento de aprovechar la disrupción que han generado los efectos del covid-19 a nivel global y que nuestro país pueda hacer cambios estructurales al modelo educativo, para incentivar a los padres de familia a que vean en la educación de sus hijos una oportunidad para el desarrollo, así como fortalecer la capacidad institucional, especialmente en el ámbito político, ambiente regulatorio y clima de negocios.