Escenario de vida

Efervescencia en el Sáhara marroquí

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Después de mi espectacular viaje por Marruecos, en diciembre del año pasado, y de haber aprendido y filmado sobre su cultura, su historia, sus valores, su gente y el compromiso de paz, tolerancia, comercio y desarrollo que promueve el rey Mohamed VI, me duele en el alma y en el corazón saber del conflicto relacionado con el Sáhara marroquí. Se trata de actos perpetrados por el frente separatista Polisario, impidiendo la libre circulación civil y comercial de bienes entre Marruecos y Mauritania, en El Guerguerat; por ende, bloqueando el mismo.

Es intolerable que el Polisario haya violado el alto al fuego firmado por las partes involucradas hace 30 años. Este comportamiento se explica por los múltiples fracasos de este grupúsculo armado que amenaza seriamente la paz y la estabilidad en las regiones del Magreb y Sahel.

Es triste que después de tantos años de cese al fuego, el frente separatista haya dejado de honrar lo pactado. Estas provocaciones no pueden tomarse a la ligera. Por lo tanto, coincido en que el Reino de Marruecos no ha tenido más remedio que intervenir para poner fin a la situación de bloqueo que violaba un derecho humano fundamental como es el del tránsito libre.

El conflicto viene desde 1975 y 1976, cuando España decidió prescindir de la última colonia que le quedaba: el Sáhara Occidental. Como España no quiso involucrarse, firmó el Acuerdo Tripartito de Madrid, en el cual dicha colonia fue cedida a Marruecos y Mauritania, en base a acuerdos bilaterales reconocidos por las Naciones Unidas.

No obstante, desde entonces el Frente Polisario reclamó unilateralmente el territorio del Sáhara marroquí, instalándose y controlando campos de refugiados en Tinduf —territorio argelino—, desconociendo así los acuerdos de Madrid. Fue por el año 2016 que el Polisario multiplicó intolerables actos bélicos en la zona de aislamiento, en violación de los acuerdos militares y desafiando los llamamientos al orden lanzados por el secretario general de la ONU.

El Polisario no quiso retractarse y Marruecos tuvo que tomar medidas. Sus testigos fueron los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y observadores militares de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso). Nadie ha podido hacer nada para disuadir al Polisario de que desista de sus acciones desestabilizadoras en la zona de Guerguerat.

Hay que recordar que Marruecos presentó un plan de autonomía para la región en 2007, para acabar con este artificial conflicto. Este plan, que satisface plenamente los intereses políticos, económicos y culturales de los habitantes del Sáhara, consiguió el beneplácito de la ONU y la comunidad internacional. Ya no queda ninguna posibilidad a la reinvindicación trasnochada del referéndum que solicita el Polisario.

Lo que sigue es delicado, ya que el comportamiento de este grupo representa una amenaza real para la sostenibilidad del alto al fuego. Por ende, suenan los tambores bélicos avisando que el peligro es inminente. A Marruecos no le quedará más opción que defender legítimamente sus provincias del sur. Conociendo el carácter de los marroquíes, sé que el Reino de Marruecos actuará en respeto de sus atribuciones, en virtud de sus deberes y en perfecta conformidad con la legalidad internacional.

Los recuerdos que tengo del Sáhara marroquí me hacen pensar en la gente de Dakhla, cariñosa, mística, fabulosa! Conocí los pueblos del Sáhara, que están llenos de calor humano, de belleza y esplendor. Imágenes difíciles de olvidar y personas que permanecerán en mi corazón para siempre. Con todo este sentimiento dentro de mí, espero que pronto el conflicto se resuelva.