Registro akásico

El sandinismo y el mexicano Madero

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

En 2006, el FSLN de Nicaragua retornó al poder ejecutivo con el 38% de los votos. No obstante, estaba fraccionado por un debate interno. Por una parte se encontraban los llamados renovadores, en busca de una democratización intensa de la república; por la otra parte, los revolucionistas, anclados en las posiciones tradicionales de dirección vanguardista. Muchos salieron del partido arguyendo que la supuesta dirección revolucionaria no era otra cosa que mantenerse en el poder a través de tácticas politiqueras y corrupción.

El período del 2007 al 2012 estuvo lleno de conflictos políticos para conseguir la hegemonía del sandinismo. Los partidarios de Ortega utilizaron un sistema similar a los Consejos de Desarrollo existente en el país. En Nicaragua se llaman Consejos del Poder Ciudadano, con los cuales generaron una clientela electoral. En medio de la pobreza, las láminas, los chorros y otras dádivas, compran votos. Muy importante fue el viraje ideológico para reclamar a la revolución sandinista como una expresión cristiana, socialista y solidaria.

El frenazo a la hegemonía neoliberal contribuyó. De la misma manera que el gobierno de Colom en Guatemala, restituyó a la mala atención en salud, educación y subsidios al transporte y energía, Ortega hizo lo propio. El gobierno nicaragüense, estaba en el dilema. O se endeudaba o sufriría protestas por la carestía de la vida.

Alabanzas mundiales se recibieron. Aplausos por abatir la pobreza con préstamos. Obvio se oculta la tajada ganada por los agentes bancarios. Actualmente, la deuda externa representa US$5,966.6 millones, equivalente al 50.9% del PIB.

Las nuevas elecciones del 2011, se expresaron en una mayoría de 62% de los votos para el FSLN. Se permitió la reelección, al pasar sobre la Constitución, con fallos judiciales de complacencia. Además, Rosario Murillo, la esposa de Ortega, se convirtió en vicepresidenta y la principal operadora política. Se invirtió US$400 mil en un hijo, Juan Carlos, patrocinado por el Ministerio de Turismo para realizar una comedia de Paramount Pictures. Los otros vástagos, Carlos Enrique, Daniel Edmundo y Maurice Facundo propietarios de los canales de televisión abierta 4, 6, 8 y 13. El hijo mayor, Rafael y su esposa Yadira, controlan la Distribuidora Nicaragüense de Petróleo. Laureano dirige ProNicaragua en medio de acusaciones de solicitar participación en toda empresa que desee establecerse en el país. Camila, es modelo, fundadora de la pasarela, semana de la moda en New York.

A la vez, se reprimió antiguos sandinistas: cárcel a las feministas contrarias a la penalización absoluta del aborto que implantó Ortega; persecución a teólogos de la liberación que se retiraron a sus islas a orar; cerco a los periodistas críticos, etc.

En 2016, la pareja Ortega y Murillo, obtuvo el 72.5% de los votos en nueva reelección. Con el cobro internacional, se pensó mejorar las finanzas gubernamentales a través de reformar a la seguridad social. Las protestas se apagaron con alrededor de 500 muertos. Encarcelados, represión a la prensa y hasta cárcel a los netcenteros. El capital financiero internacional busca tiranos demagogos que hundan al país para después exigir el pago con usura.

Por eso, Francisco I. Madero lanzó su famoso apotegma: sufragio efectivo, no reelección. La democracia necesita prohibir la reelección. Gran enseñanza de la Revolución Mexicana. Ortega montado en su macho, afirma completará su mandato hasta en el 2022. No renuncia a la reelección. De Venezuela, ya sabemos; pero ¿cómo estará diseñada la intromisión en un país pequeño y pobre?