Pluma invitada

El último eslabón de una cadena de sobrevivientes

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Guatemala, y el mundo entero, se encuentra atravesando momentos difíciles, no se puede argumentar lo contrario. Es difícil saber lo que está pasando, cuándo las cosas regresarán a su normalidad y qué es lo que nos espera en el futuro. Ante tal incertidumbre, muchos podremos sentirnos abrumados o aterrorizados, pero vale la pena recordar que tiempos inciertos y difíciles, como los que estamos pasando ahora, siempre ha habido. La humanidad se ha adaptado y ha respondido, y nosotros no somos sino el último eslabón de una larga cadena de sobrevivientes.

Yo puedo escribir esta columna y ustedes pueden leerla gracias a que nuestros antepasados sobrevivieron y procuraron que sus descendientes sobrevivieran a innumerables eventos: desde guerras internas y externas, pestes, gobernantes despóticos hasta crisis económicas que llevaron a la escasez de empleos, alimentos y servicios. Sí, pasaron por momentos difíciles, dolorosos, inciertos y cambiantes, pero también aprendieron, se adaptaron, y siguieron con su vida. Para nosotros también son momentos difíciles y muchas veces dolorosos, pero al igual que nuestros ancestros lo hicieron, debemos aceptarlos, aprender de ellos, adaptarnos y seguir adelante, aceptando los retos, tomando las oportunidades y venciendo o esquivando o burlando o saltando los obstáculos que esto represente.

Es en estos momentos de crisis en donde se demuestra nuestra calidad humana, en donde debemos ser esas personas que avanzan y empujan hacia adelante, ser el soporte de nuestras familias y la persona que transmite fuerza y esperanza entre nuestros amigos y conocidos.

Esta situación también nos recuerda que los seres humanos no controlamos nuestro futuro ni el curso de la historia, por más que muchas veces nos guste pensar que sí lo hacemos, y tampoco controlamos la forma en que los demás actúan. Lo único que controlamos es cómo respondemos nosotros mismos a las situaciones. Controlamos cómo actuamos, si contribuimos al pánico o no, si ayudamos a otros o no, si tomamos las precauciones adecuadas o no, si buscamos la forma de aprender y adaptarnos o no.

Nadie puede decir cuánto tiempo va a durar esto. Lo que sí podemos de cierta manera trazar es la forma en que vamos a recordar estos días. La pregunta entonces es, dado que el mañana es incierto, qué estoy haciendo hoy. Es común sentir pena por nosotros mismos, por los planes que teníamos y se vieron destrozados, por las oportunidades que estábamos buscando y que ahora se han ido. Pero no podemos sentir pena para siempre, somos más fuertes que esto.

Nos damos cuenta de que no podemos desperdiciar el presente, pues es lo único que tenemos; el mañana no está garantizado. Nos damos cuenta de que todo lo que tenemos es el ahora y debemos buscar cómo aprovecharlo; este tiempo no lo podemos recordar como tiempo muerto, sino como tiempo que supimos utilizar, sea en ayudar a otros, en desarrollar proyectos personales (como lo hicieron los fundadores de la mitad de empresas que figuran en Fortune 500, quienes iniciaron en medio de crisis económicas), en aprender sobre un tema que siempre nos ha generado interés, en crecer espiritualmente, etc. Las opciones son ilimitadas.

Siempre tenemos una elección al momento de enfrentar prácticamente cualquier obstáculo: ¿nos veremos bloqueados o impedidos por ellos o vamos a sobrepasarlos? Las buenas empresas no solo logran sobrevivir la crisis, sino además mejoran e innovan a través de ellas. De igual forma lo hacen los buenos individuos: encuentran una forma de transformarse, adaptarse y ser más fuertes.

No es un llamado a ser positivos e ignorar los momentos difíciles por los que la humanidad está pasando, sin duda alguna son momentos duros, para unos más que para otros, pero para todos al final de cuentas, sino más bien es un llamado a aceptar esta crisis, adaptarnos a ella, a ser creativos, a seguir adelante, a ser fuertes y darle fuerza a otros, a buscar y aprovechar las oportunidades que los malos momentos generan, sabiendo que esta crisis, al igual que todas las que ha habido en la historia, va a pasar.

 

* Movimiento Cívico Nacional