Con otra mirada

Escudos, símbolos y emblemas

José María Magaña Juárez jmmaganajuarez@gmail.com

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Escudo: arma defensiva para cubrirse o resguardarse de las ofensivas. Soporte físico del blasón, es decir, el campo en que se pintan los blasones (figura, señal o pieza) de un reino, ciudad o familia.

Símbolo: expresión con palabras, imágenes u otro medio de algo moral o intelectual.

Emblema: jeroglífico, símbolo o dibujo en el que se representa alguna figura a cuyo pie se usa escribir algún lema. Cualquier cosa que es representación simbólica de otra.

El primer término resale a los albores de la historia, cuando el hombre, en su afán por dominar a otros, creó las armas. De esa derivó la representación de reinos, países y familias que sobrevivió y multiplicó, ahora para equipos deportivos, instituciones, empresas, marcas comerciales y otros, dando lugar al arte para hacer su parte, llegando a crear el Diseño Gráfico.

En ese último sentido los términos pueden considerarse sinónimos, aunque mantengan su particular dosis de contenido conceptual: figura, señal o pieza, expresión con palabras o imágenes capaces de representar otra cosa, concepto o idea.

El escudo de Guatemala, por ejemplo, diseñado por Juan Bautista Frener en 1871, está compuesto por el quetzal, ave nacional, símbolo de la libertad; un pergamino con la leyenda: Libertad 15 de septiembre de 1821, cuando Centroamérica se independizó de España. Los fusiles Remington con bayonetas, cruzados, indican la voluntad de defender los intereses del país por medio de la fuerza si fuese necesario, las espadas cruzadas encarnan el honor, y la corona de laurel simboliza la victoria y la paz, preferidas sobre la guerra. Lo reconocemos y asumimos como insignia de la nación.

En términos de la Arquitectura, fue en 1959, un año después de haberse fundado la primera Facultad de Arquitectura, cuando se propuso tener un emblema que representara tan importante actividad creadora en nuestro país. En las fichas de apuntes del arquitecto Arturo Molina Muñoz se lee: “Siendo Decano el arquitecto Roberto Aycinena y secretario el arquitecto Roberto Ogarrio, se promovió entre todos los alumnos de Diseño de la Facultad un concurso para buscar un logotipo para la carrera de Arquitectura. Analizados los trabajos presentados se consideró que ninguno manifestaba una idea clara sobre el tema, por lo que se declaró desierto”.

“Poco tiempo después, el arquitecto Ogarrio me mostró un esquema pequeño que, según me dijo, había encontrado en uno de los códices mayas y que significaba ‘Hombre en la casa’, que con el arquitecto Aycinena habían coincidido en que tal glifo sí era representativo de la Arquitectura y que, además, por su origen maya, era algo muy nuestro. Me encargó elaborara un dibujo para oficializarlo, para evitar que en el futuro se transformara y modificara el diseño original. Lo construí usando un rectángulo de oro con la relación phi de 1=1.618, dividido tanto horizontal como verticalmente en ocho partes. Año 1960”.

El resultado es un exquisito dibujo geometrizado, acorde a La Divina Proporción, con el que Molina Muñoz articuló las culturas maya y occidental (glifo+rectángulo áureo).

Al crearse el Colegio de Arquitectos de Guatemala, en 1963, adoptó el emblema, por lo que hoy, más de 6,560 colegiados provenientes de nueve facultades de Arquitectura e incorporados nos identificamos y vemos representados por aquella amalgama conceptual de imágenes.

Un estudio de 2008 determinó que el “glifo” no era tal, sino que es el Cero, que en la cultura maya, más allá del invaluable concepto matemático, expresa el vacío: la ausencia de contenido. A mi parecer, algo más valioso que ‘Hombre en la casa’.