Aleph

Estados Unidos tiene intereses

Carolina Escobar

Además de intereses, EE. UU. tiene poder militar y económico. Durante más de un siglo, y en nombre de la libertad y la democracia, su política exterior se ha expresado en un sinnúmero de intervenciones militares, económicas o políticas en países y regiones que están en su órbita de interés. No estoy diciendo nada nuevo y tampoco hago juicios sobre lo malo o bueno de ello. Just facts. Entre los demócratas y los republicanos hay diferencias de fondo en temas como derechos humanos, seguridad, inclusión, tamaño del Estado y seguridad social, entre otros. Pero en política exterior, EE. UU. es uno, como una es su industria armamentista, una su agenda-país y una su Wall Street. Guatemala está en la órbita más cercana de EE. UU. Todo apunta a que este quiere más estabilidad y seguridad en C.A., uno de los corredores migratorios más grandes del mundo. Por ello le apuestan a que se acabe la corrupción y se genere más desarrollo. Así lo expresado en los mensajes enviados reiteradamente por Michael Kozak, subsecretario de Estado, y la visita del nuevo embajador de EE. UU. en Guatemala, William Popp, a la Fiscalía Especial Contra la Corrupción y la Impunidad. Viendo también el plan Biden para la región, acabar con la corrupción es un derrotero común.

Estamos a cinco días de saber quién será el nuevo presidente de EE. UU., y ya han votado más de 70 millones de estadounidenses, por correo o en votación anticipada. A pesar de que el Partido Republicano ha hecho todo lo posible para evitar que la gente vote, el número de votantes ya marca un récord en la historia de aquel país. Veamos la estrategia del GOP: la Ley para el Pueblo, promovida por los demócratas en el 2019 para alcanzar a más votantes, fue rechazada de entrada por los republicanos. Sin embargo, en la Florida, estado tradicionalmente republicano, apoyaron la ley promovida por el gobernador De Santis, que impedirá votar a más de 1 millón 400 mil exconvictos en ese estado. Casualmente, en ese mismo estado colapsó el sistema informático para la inscripción de votantes el 6 de octubre, día límite para implementarlo, y en Virginia sucedió lo mismo 7 días después. Trump ha gritado “fraude” y ha invitado a sus cachorros de pelea a salir a la arena, ante el voto masivo que han ejercido millones de estadounidenses. En estados sureños afines a él han hecho maniobras que atentan contra el voto, con el propósito de que sean repartidas o contadas las menos boletas posibles. Incluso han restringido la votación por correo (Mississippi, Iowa, Georgia, entre varios más) o puesto en los estados más poblados un solo buzón para que los electores depositen sus boletas. Todo validado por jueces republicanos afines al trumpismo. En el país de la legalidad, estas medidas legales pero ilegítimas han hecho ganar a los republicanos antes, y son hoy su única carta real frente a tanto sinsentido de Trump en su gobierno.

Biden va a la cabeza en encuestas y mediciones, tanto las que se hacen a la ciudadanía como a colegios electorales. Pero nunca se sabe lo que pasará en el norte. En cualquier caso, EE. UU. seguirá pidiéndole a Guatemala menos corrupción. El plan para CA. de Biden ofrece renovar el compromiso de EE. UU. de abordar las causas fundamentales que impulsan la migración con una estrategia regional integrada de 4 años y US$4 mil millones. Para esto, nuestros países tendrán que asignar recursos propios y emprender reformas significativas y concretas. Biden busca establecer condiciones sólidas para un progreso verificable, a fin de garantizar transparencia en la ejecución de los fondos que dará su gobierno y poner la lucha contra la corrupción al centro de la política de EE. UU. en la región. También dirigir la inversión del sector privado a través de alianzas público-privadas; invertir en organizaciones de la sociedad civil que trabajan en la primera línea de las causas fundamentales; renovar el trabajo con México, Canadá y otros socios regionales de América Central y del Sur; y reconocer el papel central de las mujeres como una fuerza poderosa para el desarrollo.