Criterio Urbano

¿Estaremos listos para una mayor automatización en el trabajo?

Para nadie es secreto que la robótica, los procesos automatizados y la llamada “uberización de la economía” están generando avances importantes para el mundo, y en el caso de América Latina la disrupción está impulsando un desarrollo acelerado a nivel de las ciudades. En varios países ya la tasa de urbanización está por encima del 75%, lo cual genera aglomeraciones importantes de personas, permitiendo mayor eficiencia y mecanismos sociales más dinámicos para la convivencia.

Durante las celebraciones de Año Nuevo tuve la oportunidad de leer el libro del reconocido periodista Andrés Oppenheimer, ¡Sálvese quien pueda! El futuro del trabajo en la era de la automatización. Lo primero que me llamó la atención es lo complejo que será para países en desarrollo como Guatemala poder pasar de tener empleos en una economía donde la mayoría de la población vivía en el área rural a lo que vamos a ver en los próximos 15 años, donde más de 70% de la población viviremos en ciudades.

En su libro, Oppenheimer hace una síntesis clara de lo que está ocurriendo con la manera en la que nos desenvolvemos. Desde cómo nos informamos y el cambio que están teniendo los periodistas hacia una especialización en la forma de presentar las noticias y la automatización de industrias enfocadas en la hospitalidad, alimentación, manufactura y servicios de diferente índole.

Procesos dinámicos de transformación en el cual el uso de tecnologías de la información y comunicación cada vez más avanzadas como la robótica están cada vez más al alcance de todos. Esto, como bien lo expresa en su libro Oppenheimer, está generando mejoras no solo en la eficiencia, sino cambios exponenciales en el número de empleos que se pueden generar a futuro, en otros sectores que hoy ni nos imaginamos, donde muchos expertos que él se dedicó a entrevistar mencionan el aumento de la productividad de las personas mejor preparadas.

La banca, abogados, contadores y aseguradores verán una reducción importante en el número de trabajos que se están dando en sus industrias, y los médicos, profesores, personas que se encuentran en industrias de manufactura, transporte o incluso quienes están en la industria del entretenimiento deberán tener cada vez mayor especialización para poder acoplarse a los desafíos disruptivos causados por el avance de nuevas tecnologías, que desplazará a miles de personas hacia trabajos con un mejor nivel de preparación.

Debo decir que me impactó pensar en la cantidad de personas que trabajaban en los ejemplos que Oppenheimer menciona como Blockbuster, que tenían tiendas en todo el mundo y el número tan reducido de colaboradores de empresas como Netflix, un fenómeno que vino a revolucionar los servicios de transmisión de películas en línea y que ahora está también retando a las productoras de Hollywood, con su producción propia de películas y series.

En nuestro país, el proceso de urbanización acelerado y los avances de la tecnología pueden generar varios empleos en nuevos sectores que se verán beneficiados por el crecimiento poblacional, el incremento de la edad promedio de las personas y servicios digitales cada vez más accesibles. Sin embargo, necesitamos que la educación se enfoque en promover habilidades blandas, formación técnica y escuelas que promuevan la innovación.

Aprovechemos este año electoral para comprometer a los candidatos a que hablen sobre sus planes para la educación. Solo así estaremos listos para afrontar como sociedad los cambios tecnológicos que ya se están dando y aquellos que se darán, que ni siquiera nos imaginamos.