Imagen es percepción

Imagen es sabor

Brenda Sanchinelli imagen_es_percepcion@yahoo.com

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En estos momentos complicados para la economía mundial, donde hemos visto cómo han tenido que cerrar muchos negocios, se sobrecoge el corazón al saber que familias enteras se han visto afectadas por esta situación. La pandemia golpeó al 82% de la industria turística de Guatemala, incluyendo a los restaurantes, que reportaron una disminución del 72 % en sus ventas.

Por esta razón he decidido estructurar un proyecto enfocado en apoyar la industria restaurantera, al que denominé: “Imagen es Sabor”. El objetivo es dar a conocer los restaurantes que están abiertos, su ubicación, el tipo de comida y servicios que ofrecen. La idea es lograr transmitir a mis lectores a través de mi percepción las sensaciones que experimento cada vez que visito un restaurante, dar a conocer el sabor, los aromas, los colores, el montaje de un exquisito platillo, todo lo que conlleva su preparación, origen de esa comida y la ambientación del lugar. De tal forma que quien me lea y a través de las imágenes que se publicarán en las redes sociales puedan percibir ese sabor, es decir, “Imagen es sabor”.

Para elegir mi primera experiencia de sabor pensé en una de mis comidas favoritas, el cordero, una delicia que ofrece la cocina árabe. Y es que cuando se trata de este tipo de comida soy muy quisquillosa, primero por mis raíces árabes, que me han hecho tener un exigente paladar, y segundo, porque sé cocinarla. Además es una de mis comidas favoritas. Es necesario comprender que el término “comida árabe” incluye muchas variaciones, dependiendo del país, aunque mantiene algunos rasgos comunes.

Un elemento esencial de este tipo de comida es el concepto de hospitalidad, que se puede resumir en el dicho del profeta Mahoma: “La comida para dos es suficiente para tres, y la comida para tres es suficiente para cuatro”. Ofrecer té, café o comida es una parte integral del estilo de vida del mundo islámico, y por esta razón los alimentos siempre se preparan en cantidades generosas.

La comida está pensada como un momento de convivencia entre familiares y amigos que se reúnen alrededor de la mesa para respirar un ambiente cálido y relajado. La costumbre es ofrecer gran variedad de opciones para compartir y degustar un poco de cada platillo. La cocina árabe es rica en aromas y fragancias, gracias al uso abundante de especias y hierbas, llenas de tradiciones milenarias.

En este viaje para descubrir nuevos aromas y sabores opté por visitar el restaurante Habibi (significa mi amor), una marca ya acreditada en Guatemala, conocida por las delicias gastronómicas del Medio Oriente, que ha reabierto sus puertas después de esta pandemia.

Con influencia de la comida mediterránea en la preparación, sin embargo, la reina indiscutible del panorama culinario es la cocina árabe, una fusión de diferentes naciones y regiones. El menú incluye una amplia selección de especialidades árabes, como platos vegetarianos y veganos. Pude encontrar Falafel (bolas de garbanzos), Baba ghanoush (plato de berenjenas y tahini), cordero asado, hummus, kebab de cordero, kibbeh, tabulé, shawarma y otras delicias. El restaurante está muy limpio, con todas las medidas de distanciamiento y sanitización del caso, todo ambientado con música árabe de fondo y decorado para transportarse al Medio Oriente en un abrir y cerrar de ojos.

La preparación de todos los platillos es excelente y el sabor, inigualable. No cabe duda de que están hechos con esmero. La amabilidad del personal es óptima, están disponibles con la información y sugerencias sobre las opciones y su preparación, así como sobre diferentes aspectos del mundo y la cultura árabe. ¡Un lugar y gente que no debe perderse!