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Influencers y youtubers, nueva estrategia de marketing

Brenda Sanchinelli imagen_es_percepcion@yahoo.com

Actualmente, las redes sociales son “la ventana al mundo” no solo de las personas, sino también de las empresas, lo cual las convierte en un canal de negocios más fuerte cada día. Todo esto se debe a la gran cantidad de usuarios que tienen las redes y buscadores más utilizados. Instagram, YouTube, Facebook, LinkedIn, Google, Twitter.

Se ha comprobado que todas estas herramientas digitales “espían” a sus usuarios, con nuestra propia autorización, claro. Esto con el fin de obtener información y determinar preferencias, ideologías políticas, marcas, ingresos y otros datos que usan para dirigir la publicidad a un segmento específico. Esta acción representa un gran nivel de ingresos para las empresas que utilizan estos canales de comunicación. En este rubro entran los influencers y youtubers, personas que se dedican a comentar marcas, restaurantes, lugares, joyerías, etc. Esto a cambio de un pago en efectivo o en especie. El propósito de las empresas al contratar a estas personas es tener un mayor alcance a su público objetivo.

Los influencers no tienen que ser famosos para crear tendencias, la mayoría son personas comunes y corrientes que se han convertido en figuras públicas a través de sus videos y fotografías —algunas veces polémicas—. Los youtubers fundamentan su credibilidad en videos sobre temas en los que dicen ser especializados. Estos líderes mediáticos se han logrado construir gracias a la eficacia de las redes sociales y su capacidad para influir en las decisiones de la gente.

Es interesante saber que fue Paris Hilton —la nieta del famoso hotelero— quien inició toda esta corriente, siendo ella considerada la creadora de las famosas selfies, junto a Britney Spears. Muchos de los influencers han iniciado con un blog y hoy en día ya tienen su propia colección de joyas o zapatos y han sido incluso portada de revistas tipo Vogue. Tal es el caso de Chiara Ferragni y Dulceida. Existen otros tipos de influencers, entre ellos: el viajero, el cocinero, al que le apasiona la moda, el gamer, el saludable, etc. Cada uno de ellos puede cobrar hasta US$10,000 o más por publicar una foto, todo depende del número de seguidores. Aquí no puedo dejar de mencionar el caso del cantante Justin Bieber, que con tan solo 12 años participó en un concurso de canto, su madre subió videos a YouTube y fue así como inició su incipiente carrera musical que hoy representa millones de dólares.

Sin embargo y a pesar de todo esto, en el 2018 fue lanzado un documental en Netflix llamado The American Meme, en el cual varios influencers narran en sus historias la soledad y banalidad que esconden las redes sociales.

En Guatemala no todas las pymes pueden pagar estas grandes cantidades de dinero a un influencer o youtuber para promocionar su marca. Pero es importante que si manejan una ventana digital tomen en cuenta los siguientes aspectos: Tener una estrategia de marketing definida, publicar contenidos de calidad, usar hashtags y etiquetas para conseguir más seguidores, contestar los mensajes enviados por usuarios, si algún seguidor publica una queja en la página, no bloquearlo, sino tratar de resolver el inconveniente que este haya tenido para minimizar el impacto negativo.

Es de suma importancia supervisar el contenido que se publica, porque esto puede significar el éxito o fracaso de alguien. Un claro ejemplo fue en 2014, cuando ocurrió una tragedia con 43 estudiantes asesinados en Ayotzinapa, México. La marca Crunch rápidamente tuiteó acerca de la noticia y dijo: “A los de Ayotzinapa les dieron Crunch”, esto causó un gran revuelo en las redes y la marca fue severamente criticada, y lo justificó con que la cuenta había sido vulnerada y que ellos no publicaron ese contenido.