Registro Akásico

Inicia el año del cerdo de tierra

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

El mito de Zhu Bajie, el cerdo peregrino, ilustra el problema del deseo. ¿Puede superarse el acoso sexual con violencia institucional? Guanyin, la buda femenina, ofrece una respuesta alternativa: la sublimación y la civilización deben privar.

El almirante inmortal más elevado, en estado de ebriedad, se le insinuó a la luna, Chang’e. La corte celestial lo condenó a dos mil azotes y lo envió al mundo, donde reencarnó como cerdo. Humillado, Zhu Bajie vivía en una cueva en la montaña Fuling. La buda femenina Guanyin le ofreció redención si se unía al monje Tang en su peregrinación para conseguir los sutras.

Lujurioso, fue al pueblo cercano para intentar seducir muchachas, coincidente con la llegada de los peregrinos. Soberbio, alzó un rastrillo como arma contra ellos. Pero el Rey Mono, que acompañaba al monje Tang, lo derrotó. Como penitencia, le tocó ser la vanguardia de la expedición. Su corpulencia alejaba a bandidos menores y aprendía con el ascetismo del monje Tang.

Los budistas intentaban demostrar que la lujuria solo se evita con el pensamiento virtuoso o se sublima a posiciones respetables, cuando se apela al amor. El fiasco en la persecución del juez Brett Kavanaugh y las críticas de connotadas artistas denunciando la hipocresía del movimiento Me Too parecieran darle la razón a la buda Guanyin. Todo verraco debe aprender a comportarse, más vale enseñarle con el ejemplo, a utilizar la violencia.

Como se sabe, los signos chinos se combinan con el Wu Xing o los elementos. A este año le corresponde la tierra, por lo tanto se trata del cerdo de tierra. De esa cuenta, ofrece una nota ligada a lo salvaje. El jabalí está presente con su característica irritabilidad y, a veces, el resentimiento, tiene cabida en la representación simbólica. Por lo tanto, es previsible el crecimiento de la inquina comprometida con el prevaricato y la tergiversación legal para atacar los poderes constituidos, lo mismo da en Venezuela que el país. En el Donbass o la península de Crimea; el abuso decide la jornada. Pero también con los piqueteros, al establecer la anarquía en algunas regiones del país. Lo grande y lo pequeño. El budismo llama a estar por encima de la vileza.

Los que apelan a la decencia, la aplicación legal basada en el espíritu de la ley, la imposibilidad de ser juez y parte, habrán de sufrir. El emperador, a través de dádivas, seducirá y comprará a los cerdos más encumbrados. Las oenegés se hartarán con los financiamientos para expresar sus gruñidos carentes de sentido. Ya se sabe, es la eclosión del cerdo antes de ser vencido por el Rey Mono, y convertido, por el monje Tang, al respeto.
Se vaticina al mes de la serpiente como el peor del año. Corresponde del 5 de mayo al 2 de junio. Ocurrirá la mayor tergiversación de la democracia, la manipulación más obscena y la actuación más impúdica de la intervención extranjera. La medida estará dada tanto el 16 de junio, como el 11 de agosto, se sabrá si continúa el chiquero o se sale del mismo.

Las carnitas, chicharrones y embutidos son una delicia. Los nacidos en el signo, pero todos en general, habrán de gozar de los placeres civilizados aunque se deberá cuidar la propensión a la gordura.

El año chino está dedicado al chancho. En la lámina de primaria se enseñaba que una vez sacrificado todo el despojo tiene uso. La generosidad del animal es obvia. Gracias a la micción y excreta de este animal hecha en un galpón quemado, se descubrió la pólvora. Los muros de los castillos se derrumbaban cuando los zapadores ponían cerdos en el socavón y los quemaban. No es fácil, la paz.