Escenario de vida
Juvid: sembrando dignidad y esperanza en Guatemala
Previene y atiende problemáticas de niños expuestos al maltrato, la violencia y el abuso sexual.
Hay entidades que trabajan en pro de la niñez y juventud que son loables de divulgar, especialmente, en pro de niños en riesgo. No buscan protagonismo, pero cambian destinos. Desde el año 2011, el Instituto Internacional Juntos por la Vida (Juvid) ha trabajado incansablemente en favor de la niñez y juventud vulnerables, llevando esperanza a donde muchas veces solo hay abandono.
Los niños y jóvenes comienzan a reconstruir su autoestima, a entender su valor y a visualizar un futuro distinto.
Su alcance es significativo: han llegado a 15 departamentos y 44 municipios, y ha impactado en más de 350 mil personas en más de 40 países, tanto de forma presencial como virtual. Pero, más allá de las cifras, lo que realmente conmueve es la profundidad de su labor, una labor que no tiene más compensación que la de lograr cambios sustantivos para la niñez.
Juvid trabaja con herramientas dirigidas a padres de familia, educadores, niños y jóvenes, al abordar temas fundamentales como la dignidad humana, la crianza, las relaciones de pareja, la sexualidad, el deseo de superación, la autoestima y la salud mental. Su enfoque es integral, pues busca prevenir y atender problemáticas que nacen, en muchos casos, dentro del propio hogar: niños expuestos al maltrato, la violencia, el abuso sexual o, peor aún, al desinterés que los deja completamente a la deriva.
Tuve la oportunidad de acompañarlos y documentar parte de su trabajo. Fue una experiencia profundamente enriquecedora, aunque también confrontativa. Escuchar de cerca cómo llegan los casos, reconocer los síntomas de las víctimas —como el miedo, la baja autoestima o el silencio— y entender cómo se puede romper ese ciclo es una lección que no deja indiferente a nadie.
Juvid no solo interviene: transforma. A través de talleres y acompañamiento, los niños y jóvenes comienzan a reconstruir su autoestima, a entender su valor y a visualizar un futuro distinto. Lo que antes era inseguridad, poco a poco se convierte en fortaleza.
Visitamos también la Villa de los Niños, una experiencia que me dejó perpleja. Allí, jóvenes que provienen de contextos de pobreza extrema son integrados a un entorno que les brinda educación, disciplina y oportunidades reales de superación en un ambiente a otro nivel. Es un cambio de vida tangible, donde se les abre la puerta a un futuro digno y lo viven en un campus del primer mundo, con toda clase de facilidades, deportes, cursos, capacitación y oportunidades de becas en el exterior.
Al conversar con educadores y formadores, quedó claro que Juvid se ha convertido en un aliado clave en la prevención del abuso y en la formación de valores. Su trabajo no termina en un taller; hay seguimiento, compromiso y una visión clara de romper el ciclo de la violencia para construir generaciones más sanas, educadas, exitosas y comprometidas con Guatemala.
Su labor es, sin duda, encomiable. Y, sin embargo, es importante recordar que el 50% de su trabajo se sostiene gracias a donaciones. Esto nos interpela como sociedad. Si queremos un país distinto, debemos involucrarnos.
Por eso, hoy no solo felicito a Juvid por su incansable entrega, sino que invito a mis lectores a sintonizar Los secretos mejor guardados de Juvid este sábado en estreno, a las 21.30 horas, donde conoceremos casos positivos de niños y niñas rescatadas y el impacto de talleres realizados en Santa Catarina Pinula, la Ciudad de Guatemala y Sololá. Si desean conocer más, es hoy, sábado, a las 21.30 horas por Guatevisión, con repetición el domingo a las 14.30.
Pueden comunicarse al 5016-5461 o al 3979 8809, visitar www.juvid.org o seguir sus redes en @juvidgt. Tal vez allí encuentren la oportunidad de ser parte de un cambio real y necesario para Guatemala.