Si me permite

La capacidad encuentra trabajo y lo conserva

Samuel Berberián samuel.berberian@gmail.com

“La acción precede a la capacidad; hacer una cosa precede a la capacidad de hacerla”. Stephen Crane

El tener un trabajo productivo es producto de un proceso que en su inicio posiblemente no fue muy gratificante y se tuvo que pasar por diferentes etapas, las cuales no tenían mayor explicación y el montón de preguntas que se iban acumulando debieron quedar atrás y simplemente dedicarse a la ocupación que se tenía en ese momento.

Cuando pasan los años nos damos cuenta de que esas vivencias pueden ser capitalizadas como experiencia, y aún más en capacidades que son cartas de presentación para uno en momentos cruciales en las tareas diarias que debe enfrentar, por ello no podemos hablar simplemente de asuntos de trabajo sin referirnos a la capacidad cultivada en cada uno para el momento en que sale en la búsqueda de un trabajo.

Muchas personas que en la vida han aprendido no solo a trabajar, sino que han desarrollado capacidades muy concretas, ven la oportunidad del trabajo simplemente ofreciendo sus servicios para cubrir una necesidad evidente que hay en un lugar, y si bien se les mira con una modalidad extraña por el ofrecimiento, cuando empiezan a hacer el trabajo no hace falta ninguna explicación, sino que la capacidad lo dice todo.

Recuerdo una ocasión en que mi vehículo se paró y no tenía modo de componerlo, y no entendía cuál era el problema. Un caballero detuvo su carro, bajó de él, llegó a mi lado y me preguntó cuál era mi problema. Por la explicación que di claramente entendió que de motores no sabía mayor cosa. Su respuesta fue: “Si me permite, puedo ayudarle”. Sin lugar a duda la respuesta fue más que afirmativa. Después de unas indicaciones introdujo sus manos en el motor del carro y me dijo que lo arrancara y así lo hice. En conclusión, era un mecánico que me ganó por cliente durante muchos años. Simplemente por esa capacidad manifiesta.

La capacidad adquirida normalmente es un proceso de instrucciones que permitimos que se nos den y seguimos las indicaciones para que de ese modo podamos ser formados y capacitados, y se desarrollen cambios en nosotros, y de ese modo logramos ser personas productivas porque fuimos instruidas.

Lo anterior exige que permitamos a otros que nos instruyan y también saber seguir las instrucciones cuidadosamente para que seamos formados, y en el momento que hay que suplir una necesidad sabemos cómo hacerlo. Se entiende que la formación que recibimos debe ser en una forma ordenada, para que podamos luego aplicarlo. Esto incluye saber preguntar cuando no se entiende y saber observar para guardar la información de una manera comprensible. Aun en las cosas que sabemos hacer si estamos dispuestos a que otros nos capaciten será mucho más fácil tener un trabajo porque lo podemos hacer en más de un modo.

En nuestra sociedad primero debemos aprender a trabajar como un requisito de dignidad, antes de salir en la búsqueda de un trabajo para poder cubrir nuestras necesidades. La satisfacción del poder hacer algo es mucho más que un suplir de necesidad, también es un medio por el cual cultivamos relaciones y amistades porque saben que en un momento dado podemos sacarles de un apuro. Es verdad, nadie es indispensable, pero todos debemos estar dispuestos a llenar una necesidad porque tenemos la capacidad apropiada.