De mis notas

La CC y el atol con el dedo

Alfred Kaltschmittalfredkalt@gmail.com

Seguimos teniendo que sufrir en la carne propia de nuestra debilitada República, los ataques, los manipuleos y las flagrantes violaciones a la Carta Magna de esa trinca infernal de magistrados que, a pesar de haber jurado defenderla, la pisotean ad nauseum. La gota que colmó el vaso es su fallida pretensión, la semana pasada, de darle al pueblo de Guatemala, a la academia y a su propio gremio, una demostración irreverente de intentar dar “atol con el dedo…”

Se abrieron las cortinas y apareció íngrimo, el secretario de la Corte de Constitucionalidad para dar una conferencia de prensa, sin ninguna resolución ni argumento en defensa de la Constitución. Una conferencia que se da más de mes y medio después de aquel 17 de septiembre del 2019 cuando ella misma, suspendió y disolvió las Comisiones de Postulación “impidiendo” que las Comisiones entregarán en tiempo el listado elegible de profesionales para que los nuevos magistrados tomasen posesión el 13 de octubre del 2019 conforme lo ordena la Carta Magna. Ergo: Atol con el dedo…

Una conferencia que deja igualmente incierto el panorama legal sobre la situación actual: Una prolongación indefinida de la CSJ y cortes de Apelaciones del país, en una clara alteración del orden constitucional, —como Cedecón lo ha mencionado con claridad—, alteración constitucional de la cual la CC es la principal causante. Lamentablemente la defensa del orden constitucional, de las normas y plazos expresos de la Constitución fueron temas que estuvieron ausentes en la conferencia.

¿Cómo retomar el orden constitucional alterado? ¿Desde cuándo las leyes ordinarias pasan a ser más importantes que la Constitución? Es inaudito que traten de desmarcarse de la alteración del orden constitucional ordenándole al secretario afirmar que “la decisión personal de cada magistrado de prolongarse en sus funciones está basada en una norma ordinaria y no en la Constitución”, y con ello, tratar de inducir a los medios de comunicación y a la opinión pública, que todo eso es algo ajeno a la CC. ¿Acaso no son ellos los defensores del orden constitucional? ¿No son ellos los que deben evitar que se cometan en forma flagrante los delitos simultáneos de prolongación de funciones y múltiples prevaricatos en todo el sistema de justicia?

El nefasto precedente de una prolongación indefinida y de alteración del orden Constitucional ya ha quedado marcado en la historia; al igual que esta Corte de Constitucionalidad, —el mayor culpable— que nunca consideró, al otorgar el amparo provisional, la defensa de la Constitución. Es más, cuando le fue consultado por la Corte Suprema qué hacer ante aquella resolución que disolvió las comisiones de postulación, tampoco recomendó defender la Constitución.

¿Qué fue lo que convenientemente el secretario no dijo? 1. Que los actuales magistrados se han distinguido por ser muy oficiosos para tramitarle rápido y favorable las acciones de amparo a la fundación Mirna Mack. 2. Que cuando ya se sabía que Éricka Aifan y Miguel Ángel Gálvez habían quedado fuera de la contienda otorgaron el amparo y suspendieron y disolvieron las comisiones de postulación… 3. Que los únicos responsables de la ruptura del orden constitucional son los magistrados de la CC. 4. Que nunca defendieron el plazo improrrogable para el poder judicial de 5 años que establece la Constitución. 5. Que no estaríamos en una prolongación indefinida de las altas cortes del país, si la CC no hubiese otorgado el amparo provisional y suspendido todo lo actuado por las Comisiones de Postulación. 6. Que en la opinión consultiva posterior, nunca recomendó a la CSJ respetar la Constitución.

Y por último, que los magistrados sí son responsables de esta ruptura del orden constitucional y por ende, también del delito de violación a la Constitución.