Imagen es percepción

La imagen verbal

Brenda Sanchinelli imagen_es_percepcion@yahoo.com

La imagen personal y la de las instituciones esta cimentada en seis imágenes subordinadas, que juntas sustentan las columnas que conforma la imagen pública. Una de estas, y posiblemente la más importante, es la imagen verbal, la cual está estrechamente ligada a la imagen personal y a la corporativa.

La comunicación oral y escrita, que suele estar presente en una conversación, un discurso, una llamada telefónica, una carta o un simple mensaje de WhatsApp es una manera de dar a conocer a la persona o a una institución y permite mostrar la esencia y la identidad del emisor. Imagen es percepción implica que los estímulos verbales que genera cada individuo por el uso de la palabra verbal o escrita logran crear una opinión en los demás, que con el tiempo se transforma en una reputación positiva o negativa.

No olvide que el lenguaje es una de las máximas expresiones de las ideas y del pensamiento humano, que sirven para describir, enmarcar y comprender la realidad, una vez fijados y establecidos, inciden en la forma que percibimos lo que nos rodea. Hablar correctamente no está ligado ni a tener dinero, ni al estatus, está relacionado con la educación, la cultura, superación personal y la clase. Respetando la esencia particular y el estilo de cada uno, existen errores frecuentes que pueden afectar la imagen verbal que usted causa.

Por ejemplo, esas modas sexistas que se ocupan de repetir los sustantivos en masculino y femenino, para “ser inclusivos”. Muy utilizado por políticos y populistas. Asimismo inventar palabras para referirse a una profesión que ejerce alguien que pertenece al género femenino suena como un suicidio de la lengua española. Expresiones como: “guatemaltecos y guatemaltecas”, “amigas y amigos”, etcétera. Aunque traten de igualar e incluir a la mujer, suenan repetitivas, chocantes e innecesarias. Ese supuesto profeminismo muchas veces solo sirve para llenar con palabrerío un mal o pobre discurso carente de consistencia.

La Real Academia Española admite al “género humano” o “el hombre”, como términos que incluyen hombres y mujeres. Por lo tanto, género no es equivalente a sexo; el primer término se refiere a una categoría sociológica y el segundo a una biológica. Un amigo lingüista, el licenciado Arturo Higueros bromeaba conmigo sobre este tema diciendo: “Ayer hubo varios asesinados, hay que darles el pésame a los deudos y a las deudas”.

Otro punto son los modismos chapines, hasta se están publicando libros sobre la forma de hablar de los guatemaltecos; pero es imperdonable que se prefiera enseñarles estos a los niños que a hablar correctamente la lengua española.

Hablando a lo chapín todo se dice en diminutivo, como alguien que pide frijolitos y huevitos, en lugar le frijoles y huevos. Cuando escuchamos decir a alguien “Fíjese que…”, suena al anuncio de malas noticias, porque seguro le van a decir “no hay, no se puede, no está” etcétera. No puedo dejar de mencionar a algunos pintorescos políticos que hablan masticando chicle y diciendo cínicamente “estábanos”, en lugar de “estábamos”. Dicen vamos a resolverrr, —pegando la lengua al paladar, haciendo un simpático silbido— en lugar pronunciar la palabra limpiamente.

No olvide evitar los vicios del lenguaje, como el dequeísmo, cosismo, anfibología, arcaísmo, barbarismo o cacofonía, que pueden dificultar la interpretación correcta de un mensaje. Recuerde, para tener una buena imagen es muy importante hablar y pronunciar las palabras correctamente, escribir sin faltas de ortografía, buena redacción y, claro, con expresiones coherentes.