Si me permite

Las habilidades se desarrollan con la voluntad

Samuel Berberián samuel.berberian@gmail.com

“A nadie le faltan fuerzas, lo que a muchísimos les falta es la voluntad”. Víctor Hugo

De las habilidades que cada uno de nosotros tiene, si miramos en el pasado encontramos cómo estas fueron desarrollándose y hasta el momento que formaron parte de lo que nosotros somos, y además muchas veces han llegado a ser parte de la identidad por la que muchos nos conocen.

No es extraño que en muchas de las conversaciones, cuando se pregunta sobre alguna persona que pudiera hacer cierto trabajo, la respuesta que gratifica y suple la necesidad es la de quien dice: “Conozco alguien que es bueno para lo que estás pensando…” Si esa persona es buena es porque tuvo la debida voluntad y la determinación para desarrollar la habilidad que hoy tiene.

Lamentablemente, muchas habilidades nunca llegan a cristalizarse porque hay una frase que tiene el poder de abortar la oportunidad del desarrollo de nuestras habilidades y es la que frecuentemente escuchamos: “Yo no puedo”.  La realidad es que si nunca lo intenté y nunca tuve la voluntad de probarlo no sé si puedo o no. Claro está que si lo he probado, he hecho el intento y no se ha podido lograr, entonces la cosa es diferente.

Si cuando en la vida se nos presentan retos y desafíos estamos dispuestos a incursionar, posiblemente con la orientación o instrucción de alguien que sabe cómo se puede hacer lo que se nos presenta no solo logramos hacerlo, sino que, además, desarrollamos una habilidad que nos permite hacer de nosotros unos expertos en lo que nos hemos propuesto aprender. Sin lugar a duda, cada vez que tengamos que hacerlo nuevamente lo haremos mejor y con mayor habilidad, lo cual quiere decir que estamos mejorando en lo que hacemos.

Debemos entender que esta vida nos presenta retos para poder aplicar nuestras capacidades y esta práctica debe tener un elemento de involucrarnos cada vez que hay una oportunidad para que la destreza pueda ser el camino gratificante para cada uno de nosotros, y no simplemente seamos útiles sino que con la voluntad que tenemos podremos ver dónde podemos ser productivos y aportar nuestras habilidades en bien de los que nos rodean. Es innegable que todo inicio tiene dudas y dificultades, pero si las sabemos superar lo lograremos, aunque entenderemos que no todas las cosas serán perfectas la primera vez, pero si persistimos podremos llegar a ser expertos en lo que hacemos y sabemos.

Esto nos ayudará incluso en el momento en que sea necesario asistir a alguien, pues podremos guiarle y asistirle porque nosotros mismos hemos tenido que recorrer el mismo camino para llegar a donde estamos en la actualidad. Debemos ser conscientes de que el hecho de tener ciertas habilidades en ninguna manera nos hace personas independientes, sino por el contrario, somos más interdependientes porque trabajamos en equipo con otros que tienen habilidades en áreas diferentes, y por ello entre todos lograremos los proyectos que emprendamos.

Si soñamos con gente más dispuesta para que las mejoras y los avances puedan darse, esto es posible cuando cada uno de los que tienen alguna habilidad la integra en un equipo de trabajo para que las metas puedan ser logradas. Esto puede ser posible si iniciamos entendiendo cuáles son nuestras habilidades para emprender proyectos que pueden traer cambios en nuestro medio y que estos puedan favorecer a muchas personas para poder mejorar el estado en el que se encuentran.