Fuera de la caja

Lecciones del juicio Johnny Depp-Amber Heard

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La sentencia emitida por un tribunal de Virginia a favor del actor Johnny Depp en el juicio por difamación contra su exesposa Amber Heard acaparó durante poco más de siete semanas la atención mundial, alcanzando la cifra de más de 90 billones de visualizaciones, por solo mencionar la red social Tik Tok. Este interés a nivel global motiva a conocer las lecciones de comunicación que nos pueden aportar los protagonistas de Piratas del Caribe y Aquaman.

El disparador objeto de la demanda por parte de Depp fue un artículo en el cual Amber Heard se sumaba al “Me too”, escrito por ella y publicado por The Washington Post en diciembre de 2018. Aunque no mencionaba a Depp, con quien se había divorciado en 2016, ella escribió sobre “sus experiencias de abuso doméstico”. (Toda acción genera, en la mayoría de los casos, una reacción).

Los dos protagonistas del juicio son actores, acostumbrados a las luces y al escrutinio público. Era inevitable la alta exposición. (La visibilidad de un hecho es directamente proporcional a la visibilidad de sus protagonistas).

Más allá del fallo del jurado, la evolución de la opinión pública en el curso del tiempo resultó particularmente interesante. Conforme el juicio fue avanzando, fueron presentándose situaciones que movieron las simpatías de ella hacia él. Según los hashtag relacionados con el caso, la percepción de Amber Heard evolucionó de víctima a victimaria. La diferencia de etiquetas a favor de él y en contra de ella ascendió a varios billones. (Las redes sociales establecen su propio veredicto, independientemente al de los jurados. Su opinión se va alimentando con estímulos que evalúan de manera rápida y directa, aunque sea con “fracciones” de información).

El debate de los exesposos se llevó a cabo en dos ámbitos distintos: el legal y el reputacional. En el primero, los que dictan sentencia son únicos y limitados; en el segundo, en la dispersión y globalidad cada usuario se convierte en jurado. (Se puede ejercer influencia en el ámbito mediático, pero en el ámbito legal privan los argumentos de valor jurídico).

Ante la avalancha de mensajes en las redes sociales, los cibernautas accedían a los medios de comunicación formales para informarse. Vale parafrasear un comentario publicado por el diario español ABC esta semana y emitido por Joseph Kahn, el recién nombrado director del The New York Times: “En escenarios de polarización es crucial el papel de la calidad de la información”. (Las cibernautas maduran su conocimiento y saben cuáles pueden ser las fuentes confiables de información).

En un momento determinado, Amber Heard despidió a su agencia de comunicación porque, según ella, esta no lograba posicionar el mensaje deseado. Depp, que en semanas previas parecía imposible eludir la vindicta pública, estaba recibiendo la mayor parte de apoyo. (La comunicación es poderosa y las redes sociales son importantes canales de amplificación para fijar posturas y posicionar opiniones. Sin embargo, hay situaciones contundentes en las que el alcance de la misma es limitado).

En eventos como el descrito, el ganador igual pierde. Ser parte de un litigio legal conlleva que las dos partes entren perdiendo. Siempre será mejor evitar situaciones extremas para que la polarización no active las emociones más que las razones. (La comunicación es más efectiva en ambientes que propician el diálogo y la negociación).