Criterio urbano

Más felicidad y un futuro más próspero

La confianza debe ser un gran activo para el país.

Un tema importante para tocar luego de una reparadora Semana Santa es cómo los países pueden mejorar su felicidad que los lleve a un mayor bienestar. Hace algunas semanas se publicó el Informe Mundial de Felicidad 2026, un reporte de CID Gallup que se centra en los cambios en las evaluaciones de la vida a lo largo del tiempo, los países y las generaciones. Es uno de los recursos más importantes para comprender por qué es tan importante priorizar la felicidad o el bienestar de la población en la formulación de políticas públicas.

La felicidad como motor del bienestar

El informe es una publicación anual de investigación que compara datos de evaluación de la vida entre países para evaluar el bienestar global y examinar la felicidad por país. Utiliza repuestas representativas a nivel nacional de la Gallup World Poll para medir cómo las personas califican sus vidas en una escala de cero a 10 y para analizar los factores asociados con una mayor o menor satisfacción con la vida. Como bien clarifica el reporte, más allá de publicar clasificaciones por país de la felicidad mundial, el informe examina tendencias en confianza, apoyo social, salud, condiciones económicas y otros impulsores del bienestar. El informe es publicado por el Centro de Investigación sobre el Bienestar de la Universidad de Oxford en asociación con Gallup y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU.

Para reducir la volatilidad año con año, los investigadores calculan los promedios de tres años y con ello mejoran la comparabilidad. El informe también analiza seis factores claves asociados con las diferencias en la evaluación de la vida, incluyendo ingresos, apoyo social, esperanza de vida saludable, libertad, generosidad y percepciones de corrupción.

En la evaluación 2026 los 10 países mejor evaluados son: Finlandia, Islandia, Dinamarca, Costa Rica, Suecia, Noruega, Países Bajos, Israel, Luxemburgo y Suiza. En el caso de Latinoamérica, llama la atención el caso de Costa Rica, que a partir del 2021 subió de la posición 23 a la cuatro a nivel mundial con una evaluación de 7.43 sobre 10. Uno de los grandes factores ha sido el aumento de la expectativa de vida a 81 años, impulsado por mejoras en el sistema de salud.

En el caso de Guatemala, el país se ha mantenido relativamente estable en los últimos años; este año, en la posición 42 de 147 países, con una evaluación de 6.53 sobre 10. Uno de los grandes factores para aumentar la felicidad tiene que ver con mejorar el crecimiento económico, que permita aumentar el PIB per cápita. Esto implica crecer por encima del 6%, lo cual solo será posible si logramos aumentar la inversión pública, especialmente en infraestructura, salud y educación.

Otro factor que se relaciona directamente con la felicidad es la esperanza de una vida saludable, lo cual nos lleva a pensar en mejores formas para aumentar el seguro social y la formalidad en el país. Esto implica dejar de aumentar el salario mínimo por decreto y comenzar a generar formas en que la población que hoy trabaja en la informalidad pueda tener acceso a seguro social, a través de mecanismos más innovadores de flexibilidad laboral y el desarrollo de nuevos esquemas de pago.

Más inversión en parques, infraestructura, espacios públicos y, por supuesto, sistemas de transporte eficiente son recomendaciones que resalta el informe para aumentar la confianza y la cohesión social, algo que para el caso de Guatemala es primordial. Si nos enfocamos en cómo reducir las horas de estrés que perdemos en el tráfico, seguramente tendremos más felicidad.

ESCRITO POR:

Juan Carlos Zapata

Director ejecutivo de Fundesa. Maestría en Gestión Pública y Liderazgo. Licenciatura en Administración de Empresas con especialización en Finanzas. Representante de diferentes mesas de trabajo del sector empresarial.