Criterio urbano

No existe desarrollo sin instituciones fuertes

Juan Carlos Zapata @jczapata_s

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Según la teoría del Dr. Ricardo Hausmann sobre la importancia de las vocales para una sociedad, las consonantes son las empresas, organizaciones e individuos privados y las vocales son el sector público. No hay palabras que se puedan formar sin vocales. El idioma español tiene 22 consonantes, si nos dan una vocal, podemos empezar a hacer palabras. Entre más vocales tenemos, más oraciones podemos llegar a construir con las palabras que formemos.

Así explica la importancia de la capacidad institucional del sector público para una sociedad. Ninguna civilización se ha desarrollado, sin una mínima capacidad del Estado, que permita brindarle servicios a la población. Por ello vemos que en el caso de Guatemala donde la inversión pública ha caído a menos de 1% del PIB, la capacidad institucional está muy limitada y hay ciertas iniciativas que son clave para poder desarrollar los mecanismos necesarios para que Guatemala tenga un Estado más fuerte y con capacidad de atender de mejor manera las necesidades de su población.

Lo primero es una reforma profunda a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, con ciertos principios básicos que ayuden a bajar las barreras para la formación de partidos políticos, así como la capacidad de que puedan los diputados distritales representar a su población y que sean electos no por listas cerradas, sino uninominalmente con subdistritos más pequeños proporcionalmente a la población, para lo cual va a ser necesario una reforma constitucional al artículo 157 de la Constitución Política de la República.

Segundo, es clave reformar la Ley de servicio civil, atendiendo a mejorar la capacidad y la meritocracia dentro del servicio público. Está claro que, una reforma a la Ley de servicio civil del organismo Ejecutivo no va a tener el impacto que todos esperamos para las demás instituciones como el Congreso o las municipalidades, una reforma clara puede ser la base para reformar las demás leyes y generar una hoja de ruta que ayude al Estado a tener personas más profesionales al servicio de la población.

Tercero, es importante seguir trabajando en la reforma al sector Justicia, que nos permita desarrollar una carrera judicial con base en mérito, para mejorar la forma en que se eligen a los magistrados de las Cortes Suprema y de Constitucionalidad (mediante un proceso, donde no existan comisiones de postulación), ampliar el número de años que los magistrados están en funciones, una renovación escalonada de los magistrados, la ampliación de los grados que se incluyen en la carrera judicial y la forma en que se elige al Fiscal General y Jefe del Ministerio Público.

Por último, es crucial seguir avanzando en la lucha contra la corrupción que permita al país una Contraloría General de Cuentas más eficiente garantizando procesos de auditoría que también valoren la meritocracia dentro de la propia institución. Una reforma que introduzca un proceso de elección del Contralor efectivo (con oposición) en donde se priorice el mérito, la capacidad y la experiencia, crear una instancia intermedia con independencia técnica, que sea la encargada de revisar las sanciones administrativas y transformar la organización respecto de las unidades de auditoría interna.

Solo con reformas claras que ayuden al Estado a garantizar una mayor capacidad técnica, en esa medida el país podrá contar con instituciones capaces de cumplir el mandato Constitucional para el cual fueron creadas. Es tiempo de que nos unamos para tener más vocales y que juntos escribamos el desarrollo que tanto necesita nuestra población.