Si me permite

Nuestra iniciativa debe reflejar quienes somos

Samuel Berberián samuel.berberian@gmail.com

“El estilo es una forma de decir quién eres sin tener que hablar.” Christian Dior

Muchas de nuestras iniciativas explican el perfil formativo de nuestra personalidad sin la necesidad de expresar o describir las cosas, por esa razón es muy importante que cuando un niño está creciendo pueda ser expuesto a retos y desafíos para que lleguen a ser parte de su personalidad. Uno como niño tiene fantasías y eso no solo es normal, sino que es necesario.

Todos los humanos tenemos la oportunidad de visualizar a largo plazo a donde queremos llegar, pero para ello debemos saber iniciar. Por eso cuando buscamos algo o planificamos algo es porque tenemos una idea de a dónde queremos llegar, no se llega por un simple accidente o una casualidad en esta vida. En algunas ocasiones es muy posible que no seamos conscientes de todo lo que esto implica, pero por ello debemos hacer ajustes en lo que estamos haciendo en esta vida y no extrañarnos de que el proceso tiene su propia modalidad.

Cuando planificamos o programamos algo es muy importante entender que el empuje para lo que se habrá de hacer debe nacer en nosotros y no esperar que otros sean los que nos estén indicando o recordando lo que se debe hacerse.
Cuando estuvimos en la etapa formativa de la vida sin lugar a duda nuestros mayores o los que estaban a cargo de nuestra formación se tomaron la tarea de recordarnos e insistirnos para que hiciéramos lo que nos correspondía hacer. Pero como personas maduras que llegamos a ser, debemos automotivarnos para el empuje necesario de lo que habremos de emprender.

Hay un elemento extremadamente destructivo y es el conformismo, llegar a un estado donde nos sentimos demasiado a gusto y perdemos el ingrediente de progresar o avanzar visualizando nuevos horizontes. Cuando llegamos a un estado semejante no es una equivocación decir que técnicamente hemos muerto, pues simplemente existimos, pero no podemos decir que estamos viviendo y avanzando, esto no solamente nos afecta a nosotros, sino también a aquellos que comparten la vida con nosotros.

Nunca es tarde en la vida para reiniciar y mostrarnos a nosotros mismos que tenemos nuevas metas y nuevos desafíos para conquistar, porque ese modo de pensar nos ayudará a tener una vida sana y útil y para los que comparten la vida con nosotros tengan un perfil de quienes somos y que es lo que queremos alcanzar en la vida que nos queda por delante.
No sería extraño que muchos por el pasado que han vivido, al recordarlo se sientan amarrados y no puedan proyectarse. El pasado es algo que nos ayuda a mejorar nuestro futuro, pero nunca para repetir el pasado.

Es muy frecuente encontrarnos con gente muy mayor y uno piensa que por su edad ya están viviendo sus últimos años y físicamente no son personas que pueden hacer mucho, pero después de estar conversando unos minutos con ellos nos contagian no solo con su entusiasmo y vitalidad, sino también con los planes que tienen en mente y de lo que les gustaría hacer.

Seamos cada uno de nosotros personas que contagiamos a los que nos rodean con entusiasmo y vitalidad, para que con unas pocas palabras podamos inyectar a los que nos acompañan con iniciativa de cambio o bien de emprendimiento, para que las cosas no sigan igual, sino que haya un cambio bueno que visualicemos y compartamos.