CATALEJO

Porras, la inamovible, su reunión y su cita

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Describir la junta es la crónica de un show anunciado por alguien dispuesta a mantener su convencimiento de ser absolutamente inamovible, enfrentada al presidente del país. La foto de Prensa Libre mostró ayer un saludo de manos entre dos personas con mutuo desprecio, una escogida en negociaciones oscuras y el otro electo por una diferencia con su contrincante de 900 mil votos, luego de un proceso donde la invitada participó sin descanso para impedir al anfitrión la llegada al cargo. Todo pareció “pasar sin que sucediera nada”, pero sí sucedió. La interpretación de estos hechos depende del análisis legal a ultranza de factores lógico-políticos y la narración se facilita porque hay videos.

Porras llegó, estuvo 15 minutos y abandonó apresuradamente la Casa Presidencial. En la puerta filmó un mensaje para justificar la decisión de salir apresuradamente del salón de juntas de gabinete, por haber sido invitada para una de estas, no para el Consejo de Ministros, según dijo con su acostumbrada e innegable energía. Se esparció el olor a pretextos escondidos en legalidades… Al mediodía ya circulaban las copias de citación de ella a su anfitrión para presentarse a su oficina de Gerona el viernes 7 a las 9 horas. La rapidez obliga a pensar en haber estado todo preparado y ser producto del convencimiento de su inamovilidad sin excepciones y de ser jerárquicamente superior. Ese humor negro causa sonrisa socarrona, burla, sorpresa e incredulidad.

También muy poco después, Arévalo recordó las doce medidas cautelares contra ella por vulnerar el derecho de libre expresión y de prensa, su censura internacional, retiro de visa, etc; la acusó de rehusarse a cumplir su obligación con argumentos “simple y llanamente no aplicables” según la Ley Orgánica del MP. Lo cual manifestaba “claramente su decisión de no cumplir con su obligación”, razón para encaminar las acciones legales del caso. La petición de renuncia, dijo, es innecesaria, por no haber sido retirada, sino por ser “pública, notoria, colocada sobre la mesa”. De nuevo, decidir “quién ganó”, depende de criterios personales. Todo parecía haber terminado, pero aún faltaba el resto del día y las sorpresas continuaron y siguieron ayer.

' Bernardo Arévalo causó sorpresa ayer al anunciar un estudio legal del gobierno para analizar la cita de Porras.

Mario Antonio Sandoval

Programas periodísticos serios entrevistaron a constitucionalistas. Me agradó el criterio del doctor Gabriel Orellana, excanciller, quien aconsejó retomar “los criterios humanistas de hace muchos siglos, despojarse de egos, falsos orgullos y posturas recalcitrantes”, porque la reacción exagerada y visceral impide la coordinación y porque la racionabilidad está en las constituciones desde 1956. Calificó a la formación de sus colegas como decimonónica, con cultura jurídica basada en leyes ordinarias. Esto dificulta la valoración de leyes superiores a las ordinarias. El presidente representa al Estado y a la unidad nacional, característica única, y puede acudir al despido indirecto, pero esto no conduce a nada positivo. Esta consulta al humanismo la creo fundamental.

El día terminó con la descripción de la terrible realidad del sistema carcelario, controlado por las maras, y de la Policía, mal alimentada, despreciada, y la imposibilidad de aplicar en Guatemala el sistema de Bukele. Merecedores de mayor análisis por su gravedad. La sorpresa de ayer fue la declaración presidencial de estar estudiando su equipo jurídico si acepta la cita del 7 de febrero, por contrastar con la firmeza del miércoles y porque abogados constitucionalistas han considerado nulos de pleno derecho e ipso jure los cambios del 2016 para beneficiar a Thelma Aldana, con la trampa de autorizar la remoción no por razones justificadas, sino por una sentencia firme de juez. Sigue la tensión…

ESCRITO POR:

Mario Antonio Sandoval

Periodista desde 1966. Presidente de Guatevisión. Catedrático de Ética y de Redacción Periodística en las universidades Landívar, San Carlos de Guatemala y Francisco Marroquín. Exdirector de la Academia Guatemalteca de la Lengua.