Aleph
Quieren prolongar el secuestro de la Usac
Un mínimo de 4 amparos han sido interpuestos.
Que el asunto de los precios de los combustibles no nos entretenga mucho porque, aunque es importante, el pacto de corruptos quiere usarlo como pretexto para desviar la atención de las elecciones de rector de la Universidad de San Carlos (Usac) y de fiscal general del Ministerio Público. Están usando todos los recursos que tienen a mano para que se vuelva a cometer un fraude en la Usac y para ganar impunidad e inmunidad en ambas direcciones.
Cuando los corruptos no se van, hay que “irlos”.
El martes pasado, la Sala Sexta Administrativa les dio 48 horas a las autoridades de la Usac para informar del estatus de los cuerpos electorales que participarán en la próxima elección de rector, a llevarse a cabo el 8 de abril. La decisión parece buena, si no fuera porque esa sala fue la misma que, en el proceso de elecciones de magistrados titular y suplente de la Corte de Constitucionalidad (CC) ordenó al Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (Cang) convocar únicamente a los abogados colegiados activos, dejando afuera a más de 3 mil profesionales agremiados de las ciencias afines. La desconfianza no es gratuita.
Un mínimo de 4 amparos han sido interpuestos para garantizar que todos los integrantes de los 34 cuerpos electorales de la Usac sean acreditados, y no solo los afines al actual rector usurpador, Walter Mazariegos. Ante la presión, el Consejo Superior Universitario (CSU), controlado por el usurpador, convocó a una sesión extraordinaria que se llevó a cabo el día de ayer e incluyó como punto de agenda los nombramientos y designaciones de solo 7 cuerpos electorales que ayudarían a elegir al próximo rector de la Usac. Con esta jugada, lo que en realidad quería el CSU era acreditar, en esa sesión, a los 6 cuerpos electorales de las facultades de Humanidades (estudiantes y docentes), Derecho (estudiantes y docentes) y del Colegio de Ingenieros de Guatemala (CIG) afines a Mazariegos. Para que nadie alegara, también invitó a un cuerpo electoral de oposición: el Cuerpo Electoral Universitario (CEU) del Colegio de Farmacéuticos y Químicos. El problema es que dejaron fuera de la agenda a otros 27 cuerpos electorales, todos opositores a Mazariegos, con el fin de no acreditarlos, replicando la misma estrategia de fraude que usaron en 2022 para llevar al usurpador al poder. El usurpador quiere a la fuerza lo que legal y legítimamente no pudo ganar con votos.
A las 2 de la tarde del día de ayer, representantes de las facultades de Agronomía, Veterinaria, Medicina, Arquitectura, Farmacia, Economía e Ingeniería de la Usac expresaron su preocupación porque los cuerpos electorales no habían sido aún reconocidos y convocados para la elección de rector. También se mostraron preocupados por la posible persecución que pudieran sufrir dentro de la Usac, a causa de estas acciones. Pidieron que se resolvieran las impugnaciones hechas por ellos. Mientras tanto, la Usac permanece cerrada desde el martes, por supuestos estudiantes que hacen actividades para la huelga. ¿Les creemos?
En un artículo anterior (La Usac en la encrucijada, PL, 26/02/26) hablé de su protagonismo en la definición de nuestra historia como país, en la necesidad de reconstruir una academia sin mafias que privilegie la formación de las nuevas generaciones y permita reinventar la educación superior pública. Además de los Q3,500 millones que recibe la Usac presupuestariamente, su papel decisivo en la elección de importantes cargos públicos la hace más que apetecible.
Cuando una casa está sucia, se limpia; cuando los corruptos no se van, hay que “irlos”; cuando el país no avanza, lo hacemos avanzar. Y cuando recibimos órdenes de criminales que vulneran nuestra fragilísima democracia, las desobedecemos. Cuando una mafia corrupta secuestra al Estado y coopta sus instituciones, la convivencia en sociedad pasa a depender del miedo, la fuerza, la violencia, la arbitrariedad y el poder. Por ello, no quitamos el dedo de las elecciones que se están llevando a cabo en la Usac, el MP y más. Porque queremos más humanidad y más democracia, más estabilidad política, social y económica. Menos crisis continuadas.