Registro akásico

Respeto a ley mejorará migración ordenada

Antonio Mosquera Aguilar http://registroakasico.wordpress.com

Participar en los debates requiere un mínimo de conocimiento. Nunca es un buen criterio basarse en opiniones de una personalidad o varias. Muchas veces se repite un mismo criterio, mientras se calla o no se escuchan voces opuestas por parte de determinados medios de comunicación masiva. Esto es cine, radio, prensa, televisión y cadenas de mensajes unilaterales o de libre acceso. Uno debe pensar por sí mismo. Eso significa asumir críticamente la situación y expresarse hasta tener algún asomo de evidencia sobre el tema de discusión.

Para considerar la aceptación en nuestro país, de refugiados o ciudadanos de América Central, vale la pena anotar lo siguiente: 1) los centroamericanos de los países que constituyeron la federación se consideran guatemaltecos de origen. Solo basta su voluntad de radicar para tener derecho a ser nacionales. Establecido en el artículo 145 constitucional. 2) Guatemala es firmante del Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados que la convierte en adherente a ese estatuto. De acuerdo al mismo, cualquiera que solicite asilo no puede ser devuelto a su país de origen. A esa maniobra, bajo prohibición absoluta, se le conoce como refoulment, normado en el artículo 33 del multicitado estatuto. 3) En los casos de centroamericanos que transitan en nuestro territorio, no pueden solicitar protección a países fuera de América Central, si antes no la pidieron en Guatemala, donde gozan de nacionalidad. Salvo si demuestran que su temor también está presente en nuestro país. Artículo 1, literal A, numeral 2, del Estatuto de Refugiados.

La declaración de respetar las leyes, no es un favor para Trump, el presidente de EE. UU. Él mismo y los funcionarios de su administración expresan discursos cargados de argumentos deleznables, algunos francamente racistas. Por ello se afirma el derecho humano de fijar la residencia en cualquier parte del mundo, bajo cumplimiento del derecho migratorio.

Nadie puede reclamar derecho de refugio sobre bases ficticias o evadir requisitos administrativos migratorios normales. Se abusa del derecho, cuando se maniobra con argumentos falsos o buscados a propósito para adelantarse en la fila. Tampoco ser manipulado por tratantes de personas, que aconsejen simulación o declaraciones falsas para completar operaciones ilegales.

Desde el punto de vista teórico, es fácil, pero la realidad es compleja. No existen migrantes con ánimo de permanencia en su destino cuya motivación pueda considerarse totalmente económica, pues la realidad es una mezcla de situaciones donde aparecen razones políticas, sociales y de otro tipo. Por ello, corresponde a jueces animados con posiciones de imparcialidad y respeto a los derechos humanos resolver los casos.

En la realidad contemporánea, la migración es una expresión pacífica de protesta social. La falta de oferta de trabajo, de oportunidades para emprender negocios por la discriminación social sostenida por los grupos económicamente dominantes, el poco dinamismo económico por formas de producción atrasadas y la persistencia de formas culturales nugatorias del libre albedrío, son unas cuantas de las razones para buscar nuevos horizontes. En consecuencia, debe respetarse el deseo de emigrar.

Francamente inmoral consiste en recurrir a la provocación para reconocer opositores. Quienes agitan en materia migratoria, subsidiados por oenegés norteamericanas dependientes del Gobierno de EE. UU., se burlan de los crédulos. La izquierda debe emanciparse de esos embaucadores que buscan incrementar sus bolsillos, aduciendo que así controlan a los opositores.