Con otra mirada

Santa Cecilia, patrona de los músicos

José María Magaña Juárez jmmaganajuarez@gmail.com

Santa Cecilia, hija de una familia noble romana, nacida en el barrio 0Trastevere, fue mártir de los primeros tiempos del cristianismo, cuyo culto se difundió por el relato de su suplicio al negarse adorar a los dioses paganos del imperio, y ser ejemplo de mujer cristiana que defendió su castidad aceptando el martirio por amor a Cristo. Fue decapitada el 22 de noviembre de 230. La primera iglesia dedicada a la santa fue fundada en el siglo V por el papa Urbano I, construida sobre la casa donde nació. Por su afición a los acordes musicales y los instrumentos, en 1594 el papa Gregorio XIII la nombró patrona de los músicos.

Dando un salto histórico, el 17 de junio de 1818 nació en París Charles François Gounod, quien fue uno de los músicos franceses más famosos de su tiempo. Como alumno del Conservatorio de París, en 1839 ganó el Gran Premio de Roma que le permitió realizar estudios en aquella ciudad, donde conoció la obra de los antiguos maestros polifónicos, en particular la de Palestrina, que ejerció fuerte influjo sobre su producción religiosa. De regreso en París, centró su trabajo en la composición de óperas (Fausto 1859), que alternó con la creación de música sacra (su inmortal Ave María, basada en una obra de Bach) y la Misa de santa Cecilia, 1855.

“La Misa tiene un rico acompañamiento orquestal y variada utilización de timbres instrumentales y corales. Fue estrenada en la iglesia Saint-Eustache, en París, el 22 de noviembre de 1855, día de Santa Cecilia… Incluye un movimiento exclusivamente instrumental, el Offertorium. El Kyrie comienza cantando a capella, leve reminiscencia al canto Gregoriano. Los solo vocales, especialmente el de la soprano al comienzo del Gloria y el del tenor en el Sanctus, demuestran cierta afinidad a la ópera, contrariamente, la escritura coral es en ciertos pasajes de escritura más arcaica, como en el Credo, donde las cuatro voces cantan pasajes al unísono. Las armonías a lo largo de toda la obra son sencillas y las grandes pinceladas de las sonoridades y ritmos predominantemente moderados fueron concebidos para su interpretación en las grandes iglesias. El brillo de la fuga final del Gloria y el bellísimo e intimista Agnus Dei en el que coro y solistas alternan hasta el final son los momentos culminantes de la obra.” (Música en México)

Un segundo salto, esta vez al presente año, nos trae a la celebración de la 50 edición del festival de música coral —Musicoral Dr. Edgar Herrera de León—, cuya iniciativa data de 1962, cuando la Asociación Coral Universitaria propuso el proyecto Festival de Coros Guatemaltecos que se presentó por primera vez en 1965; recibió el nombre Musicoral en 1985 y en 2016 se le sumó el nombre de su creador, doctor Édgar Herrera de León.

Desde su creación, muchas agrupaciones nacionales e internacionales han participado en esos festivales, llegando a presentarse en una misma edición hasta 35 agrupaciones. La guerra interna, entre 1960 y 1996, impidió su regularidad, de ahí que no coincidan las fechas de inicio con la celebración de la décimo quinta edición que tendrá lugar el viernes 29 de noviembre en el Santuario Expiatorio del Sagrado Corazón —santa Cecilia— (iglesia de Don Bosco), a las 19 horas, cuya admisión será libre.

En esa oportunidad, el doctor Felipe de Jesús Ortega dirigirá la Misa Solemne en honor de santa Cecilia, interpretada por el coro de la Usac, coros y músicos invitados; y los solistas Leslie González, soprano; Pedro Pablo Solís, tenor; y Andrés Farrera, bajo.