FUERA DE LA CAJA

Se acabó la educación

La educación como la conocemos ha muerto, ¡gracias a Dios! Los entornos digitales ya no son herramientas para salir de la emergencia covid mientras “todo vuelve a la normalidad”.

' Mucho ha cambiado en el mundo, pero lo básico sigue siendo válido: la educación debe servirnos para ser mejores.

Julio Zelaya

La urgencia frente a lo inesperado nos obligó a la innovación y no hay vuelta atrás porque el sistema demandaba cambios que no terminaban de cuajar, hasta que vino el 2020 para sacudirnos la polilla.

Claro que en el ambiente se respiraba cambio, como siempre, los humanos no podemos quedarnos quietos y nos mantenemos en constante evolución. De esa cuenta, en el 2006 Salman Khan, graduado de Harvard y MIT funda Khan Academy, con la misión de “proporcionar una educación de nivel mundial para cualquier persona, en cualquier lugar”. Sus más de 4,300 vídeos se han visto más de 235 millones de veces.

En octubre 2011, miembros de Stanford University lanzan Coursera cuyos cursos en inglés, español, francés, chino e italiano cuentan con la participación de sesenta y dos universidades del mundo. Y así han surgido innumerables iniciativas como Mindvalley, DoingGlobal, Woby y recientemente, Bright Domino.

A criterio de Nathan Harden, autor del famoso artículo “The End of University as We Know It”, en 50 años habrán desaparecido 4,500 universidades en Estados Unidos, el acceso a educación será gratuito y los gigantes campus universitarios serán obsoletos, porque estamos migrando a la digitalización que nos permite aprovechar las plataformas virtuales. Dentro de esta proyección, tomemos en cuenta:

• Las credenciales han evolucionado. En vista de que los doctorados pueden comprarse en http://www.buyrealdegree.com. Las empresas están optando por credenciales basadas en portafolios (assessment centers y pruebas tangibles de competencias más que títulos que no garantizan resultados ni alineación con la cultura organizacional).

• De la educación genérica a la personalización. La educación será cada vez más hecha a la medida de la persona y del momento. Las corporaciones contarán con universidades propias, con propiedad intelectual como activos cruciales. Ganarán espacio las organizaciones de learning que desarrollan currículo a la medida y ofrecen experiencias de aprendizaje.

• De la educación individual al crowd learning. Con la tecnología como potencializador de la comunicación, los foros y moocs —cursos abiertos masivos— serán la norma.

• Del Master of Business Administration al Master of Entrepreneurship. Los negocios están cambiando a un ritmo vertiginoso. Se necesita una formación que estimule el emprendimiento, la creación de nuevos proyectos internos en las organizaciones y la formación en competencias, más allá que transferencia de teorías.

Mucho ha cambiado en el mundo, pero lo básico sigue siendo válido: la educación debe servirnos para “ser” mejores, no únicamente para “hacer” cosas. Nos hemos vuelto mucho “haceres” humanos pero menos “seres” humanos. Quizá por ello existe tal inflación de credenciales. Se puede caer en el riesgo de buscar validación o identidad en el cartón, cuando deberíamos mejorarnos como personas.

Como dijera sir Ken Robinson: “Estamos en un mundo donde hay saciedad de información, pero hambre de sabiduría”. ¿Qué nuevas destrezas aprenderás aprovechando estos nuevos entornos digitales?

ESCRITO POR:

Julio Zelaya

Candidato a doctor en Educación por la Universidad de Pennsylvania. Cofundador de Bright Domino y Escolaris. Autor bestseller. Consultor empresarial y speaker internacional. Eterno soñador y optimista. Orgulloso padre de Juan Ignacio y Natalia.

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