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Se va ministro de la Defensa
La sustitución de Padrino López anuncia abandono de la corrupción.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, destituyó al general en jefe Vladimir Padrino López como ministro del Poder Popular para la Defensa de Venezuela, el 18 recién pasado. Representaba la osificación del régimen socialista del siglo XXI. Supuesta economía social, con múltiples subsidios y amplia movilización de las bases populares. La mala administración de los programas de alimentación, clientelismo para concentraciones y desentenderse del mantenimiento de las fuentes de energía eléctrica, así como corrupción en la venta de petróleo, fueron minando poco a poco el programa de democracia participativa.
La renovación de mandos en la fuerza armada fortalece la democracia y al régimen de legalidad.
Se quiso transformar el modelo rentista estatal basado en los ingresos nacionales del 90% por la exportación petrolera, a través de nacionalización de sectores estratégicos y de servicios. En su lugar, surgió una crisis económica. Las expropiaciones y los subsidios para crear apoyo político afectaron a la producción de alimentos y otros bienes básicos. No se consiguió una economía competitiva sobre bases reales, en su lugar se dependía de las exportaciones de petróleo.
El encumbramiento de Padrino López se debe al azar. Chávez fue electo por primera vez en 1998, anunciando una revolución bolivariana. La oposición tradicional dio un golpe de Estado en 2002, tanto la división del Ejército como la negativa de EUA a aceptar la quiebra de los procesos electorales, lo reinstalaron en el cargo. Ante una oposición política feroz, en 2006, Chávez decidió la renovación acelerada de mandos militares. Allí se inicia la carrera fulgurante de Padrino López, primero comandante de la 43 Brigada y en 2012 nombrado jefe del Estado Mayor del Ejército, una parte de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb). El 5 de marzo de 2013 falleció Chávez y al año siguiente hubo una caída de los precios del crudo. La crisis estaba servida; surgió una inflación sin freno. En los siete años que siguieron, el PIB cayó en 70%. Los programas clientelares se redujeron; quien no alcanzaba comida regalada estaba condenado. Más de 7.9 millones de 2014 a 2025 han abandonado Venezuela.
Como se sabe, Chávez designó sucesor a Maduro, un sindicalista entrenado en Cuba, que le sirvió como ministro de Relaciones Exteriores. Este nombró a Padrino López para dirigir a la Fanb. La corrupción apareció en los niveles altos de gobierno. Los sobrinos de Maduro fueron detenidos por tráfico de droga en Haití. Muchos mandos de la Fuerza Aérea de la Fanb rentaban pistas de aviación en la frontera con Colombia a narcotraficantes de ese país; se motejó como Cartel de los Soles a los militares y políticos involucrados en el trasiego de drogas.
Mientras los ministros civiles duraban en el cargo entre uno a tres años, los ministros militares entre cinco y 10 años. El destituido Padrino López duró 12 años. Ni cumplir 33 años de servicio o la edad de retiro a los 60 años los releva de los cargos. Padrino López era el sostén de los negocios de la cúpula militar, lícitos e ilícitos, y sostuvo a Nicolás Maduro en medio de un fraude electoral. Aunque juró lealtad a la nueva presidenta, Rodríguez, no pudo continuar.
Sufragio efectivo, no reelección fue el lema del presidente mexicano Madero. La renovación de cargos es la mejor garantía de fortaleza democrática, sea en el Ministerio Público, auditoría, contraloría, en los banqueros estatales, magistrados o en los comandos militares. Un ministro de la Defensa, atornillado en el cargo, violando la ley constitutiva es una mala señal para la democracia. Siempre la renovación cumpliendo la ley es una práctica sana.