Urbanismo y sociedad

Tráfico urbano llegó a límite ante aglomeraciones viales

Alfonso Yurrita Cuesta alfonsoyurritacuesta@gmail.com

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Desde el marco del Plan Nacional de Desarrollo K’atun y otros planes, he realizado un borrador de la especulación que han llevado consigo la centralización de una serie de actividades que se han basado en el valor de la tierra, sin organización, densificación del uso del suelo y de la cantidad y calidad del tránsito que moviliza. Según Onset, en el departamento de Guatemala circula la mayor cantidad de vehículos del país, con un millón 847 mil 261, en actividades residenciales de alta densidad y en condominios restringidos, bloqueando la circulación urbana, formando aglomeraciones viales sin solución de continuidad.

Desde la Revolución Industrial, esas ciudades desarrollaron un “filter-in tecnológico” hacia sus zonas agrícolas, no como en los países subdesarrollados, que incidió en el incremento de la agricultura, creando migraciones hacia las urbes, por lo que Guatemala tendría que bregar con ese crecimiento urbano, con la migración en los países industriales que les llevó 150 años. En el caso de Guatemala, tan solo en 50 años triplicó el tamaño. En términos globales pasó a tener de 300,000 habitantes en 1950 a 1.000,0000 en el año 2000; si se le agrega el área metropolitana, habría alcanzado 2.500,000 habitantes. Esto ha llevado consigo la centralización de una serie de actividades urbanas donde aparecen condominios cerrados por seguridad, rompiendo los trazos urbanos originales de circulación, con torres de habitación y con parqueos propios. Pero seguimos haciendo pasos a desnivel y en otros sitios cerrando los condominios. (Valladares, Usac)

El gobierno municipal de finales del siglo XX y principios del XXI desarrolló solo una obra urbana en 17 años, además de privatizar empresas. Ante estos problemas aparecieron las aglomeraciones urbanas, por lo que ahora intentan realizar ¿transportes elevados?, cuando estos son sistemas que operan dentro de distintas líneas que componen una red, deteniéndose en estaciones no muy distanciadas entre sí y ubicadas a intervalos generalmente regulares. Por lo que para llevar a cabo un sistema de “cestas elevadas” se requiere un plan integral dentro del plan de ordenamiento urbano. Y siguen construyendo pasos a desnivel para la movilidad del tránsito de una sociedad capitalista, que en Guatemala se ha concentrado en pocas manos, que son las que manipulan a su saber y antojo el problema urbano y que les ha permitido llevar a cabo este desastre que se ejemplifica en infraestructuras inadecuadas, lo que significó un aumento de 8.4% en el 2019.

Ya en el Edom desde 1971 se formuló un sistema de planificación para la ciudad para el acondicionamiento territorial de la metrópoli. Este prefacio técnico que hemos hecho nos hace ver el tiempo perdido sin llevar a cabo una organización urbana técnicamente adecuada para evitar las aglomeraciones viales que se está viviendo. Si desde el 2008 la Municipalidad de Guatemala cuenta con un plan de ordenamiento metropolitano, debería de haber considerado el desarrollo de un proceso de fortalecimiento y modernización institucional con el propósito de brindar servicios de excelencia. Ante la especulación de la tierra, las personas se sitúan en cualquier sitio vital, generando esta anarquía, cuando deberían estar en zonas vitales mediante una relación con anillos concéntricos, definiendo los usos de la tierra y las densidades según zonas, con infraestructuras eficientes, donde existan áreas residenciales, centros comerciales y la industria, que por cierto ya está sucediendo en los municipios metropolitanos.

Se debería partir en distintas vías en forma radial que se comunicarán dentro de la geografía urbana y crear una estructura y sus funciones dentro de la periferia urbana, con lo que se designarán los barrios marginados o degradados en zonas alejadas del centro de la ciudad y poder así liberarlos de los barrancos donde viven.