Criterio urbano

Triángulo Norte plantea soluciones

Juan Carlos Zapata @jczapata_s

La semana pasada tuve la oportunidad de participar de las reuniones del Proyecto para la Prosperidad Centroamericana (CAPP, en inglés) auspiciado por el Instituto George W. Bush en Washington D.C. Esta iniciativa, que reúne a líderes del sector empresarial y sociedad civil de los tres países del Triángulo Norte de Centroamérica, busca consolidar esfuerzos que ayuden a fomentar mayor desarrollo en la región.

Como parte de la agenda presentamos el documento de propuesta para impulsar una estrategia digital para la competitividad y la integración, en un panel organizado en el Consejo del Atlántico, que permitió resaltar nuestros puntos de vista ante una audiencia variada de representantes de organizaciones empresariales, sociales y de gobierno, que trabajan en temas relacionados a Centroamérica. El evento contó con la presencia de senadores y representantes del Departamento de Estado de los Estados Unidos, quienes mostraron su preocupación sobre migración y seguridad.

Especial énfasis se puso en el fenómeno de la migración, que para el caso de Guatemala ha llegado a duplicarse en el último año. Según información de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, el número de unidades familiares detenidas en la frontera pasó de 24,657 a 50,401 en el 2018. Esta crisis merece acciones concretas por parte de diputados guatemaltecos, para aprobar leyes que generen oportunidades y empleos, que permitan reducir la migración.

Como parte de la agenda se visitó a diferentes agencias multilaterales, think-tanks y organismos de cooperación con el objetivo de mostrar la importancia de este esfuerzo, como una visión integral de los tres países para generar mecanismos de colaboración más eficientes, que ayuden a los gobiernos a generar resultados estratégicos hacia una mayor conectividad digital, promoviendo así, no solo el desarrollo económico y social, sino también la agenda de transparencia y rendición de cuentas, que tanto necesitan nuestros países.

Este esfuerzo no pudo estar mejor coordinado. Durante la misma semana el embajador de Guatemala en Estados Unidos, Manuel Espina, junto a un grupo de senadores y congresistas, invitaron a una delegación de más de 50 representantes del sector empresarial, quienes participaron en un evento en el edificio Rayburn del Congreso de los Estados Unidos, para impulsar temas relacionados con certeza jurídica, infraestructura y respeto a la propiedad privada. Un evento coordinado por el Cacif y AmCham Guatemala, donde se mostraron propuestas concretas para reducir la migración, como la Ley del Convenio 175 de la OIT para impulsar el trabajo a tiempo parcial, la ley del Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y la Ley General de Infraestructura Vial, que ayudaría no solo generar empleos formales, sino a conectar a las áreas rurales con las ciudades intermedias del país.

Sin duda los mensajes propositivos por parte de diferentes sectores, sobre la urgencia de que nuestras poblaciones estén más conectadas son necesarios. Sin embargo, tenemos que ser consecuentes de que para poder impulsar una agenda digital que fomente mayor innovación, no podemos dejar a un lado la importancia de mejorar el capital humano, fortalecer las instituciones del Estado y aumentar la capacidad de nuestros Gobiernos para invertir en mejor infraestructura. Estas acciones pueden convertirse en una agenda de trabajo para los gobiernos entrantes de El Salvador y Guatemala, y que el Gobierno actual de Honduras fácilmente podría implementar.