Conciencia

Un país que busca respuestas

La esperanza permanece en las familias, pero el desarrollo y la prosperidad siguen pendientes en el país.

La corrupción volvió a aparecer entre los principales problemas que preocupan a los guatemaltecos. El dato, contenido en el reciente estudio de opinión pública de Fundación Libertad y Desarrollo y CID Gallup, no debería pasar inadvertido. Ningún país logra desarrollarse cuando la corrupción se instala en sus instituciones y se vuelve una normalidad. Desvía recursos, desalienta la inversión, debilita la confianza ciudadana y erosiona las bases de la democracia. No solo roba dinero público; también roba oportunidades, servicios y futuro.

La corrupción es el primer problema por afrontar en Guatemala.

Tres de cada cuatro entrevistados consideran que Guatemala va por el rumbo equivocado, cifra que se repite desde hace años y refleja una sensación que trasciende gobiernos y coyunturas, debido a que los problemas se siguen acumulando.

El costo de la vida continúa entre las principales preocupaciones. También aparece un tema que hace algunos años apenas figuraba en las encuestas: el tráfico. Miles de personas pasan horas en congestionamientos que afectan su trabajo, su vida familiar y hasta su calidad de vida.

La seguridad sigue ocupando espacio en las preocupaciones ciudadanas. La victimización por robo o asalto es menor que años atrás, pero aumenta la percepción de que el crimen crece. Quizá porque hoy la preocupación no se limita al delito común. Las extorsiones, el narcotráfico y otras manifestaciones del crimen organizado forman parte de la realidad diaria de muchas comunidades.

Mientras la mayoría considera que el país va por mal rumbo, muchas familias creen que estarán igual o mejor dentro de un año. Incluso disminuye el deseo de emigrar. Pareciera que los guatemaltecos tienen más confianza en su trabajo y en el esfuerzo de sus familias que en la capacidad de las instituciones para resolver los problemas del país.

La evaluación del presidente Bernardo Arévalo y su equipo es negativa; dos terceras partes opinan que no hace lo mejor para el pueblo, y la evaluación de sus ministerios es menor a 50%. No son muchos los que creen que el Gobierno resolverá las preocupaciones que afectan a sus hogares. Impacta que más del 62% de los guatemaltecos opinan que el desempeño de los diputados es malo y muy malo.

Las prioridades para el próximo gobierno tampoco sorprenden. Construir escuelas, hospitales y carreteras; perseguir corruptos; reducir el Congreso; atraer nuevas empresas y despedir jueces son algunas de las respuestas más mencionadas. También aparecen propuestas como aumentar el salario mínimo, controlar los precios de la canasta básica o restablecer la pena de muerte; cuando las respuestas no llegan, las soluciones rápidas suelen ganar terreno.

El dato más preocupante es que dos terceras partes de los entrevistados tienen dudas sobre la limpieza y transparencia de las elecciones de 2027. Hubo una época en que el sistema electoral gozaba de mucha mayor credibilidad. Los acontecimientos políticos y judiciales posteriores a las elecciones de 2023 terminaron deteriorando esa confianza.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) necesita fortalecerse. Las reglas para inscribir candidatos deben ser claras desde el inicio y aplicarse por igual para todos. También hace falta modernizar la tecnología electoral, actuar con transparencia y dejar de ver con normalidad la campaña anticipada. Las juntas electorales siguen siendo uno de los mayores activos del sistema y merecen todo el respaldo necesario.

Los desafíos del país son conocidos. Lo difícil ha sido encontrar la voluntad política para enfrentarlos y resolverlos. Guatemala necesita autoridades comprometidas con el desarrollo, capaces de convertir promesas en resultados y de fortalecer las instituciones en lugar de debilitarlas. Al final, los cargos públicos son una responsabilidad temporal al servicio de los ciudadanos, no un privilegio personal.

ESCRITO POR:

María del Carmen Aceña

Ingeniera en Sistemas, con maestría en Administración de Empresas de INCAE. Vicepresidente del Centro de Investigaciones Económicas (Cien). Exministra de Educación. Amante de la vida y de Guatemala