Criterio urbano

Una oportunidad para Guatemala

Juan Carlos Zapata @jczapata_s

Desde las manifestaciones ciudadanas pacíficas que ocurrieron en el 2015, una de las grandes reformas que podría fortalecer la capacidad del andamiaje institucional del país es la de la Ley Electoral y de Partidos Políticos. La semana pasada Fundesa llevó a cabo el foro titulado Reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, una oportunidad para Guatemala. Con la participación del magistrado Mynor Custodio Franco, presidente del Tribunal Supremo Electoral; diputada Lorena de León Teo, presidenta de la Comisión de Asuntos Electorales del Congreso de la República, y Mario García Lara, director ejecutivo de la Fundación 2020 (quien coordina la Alianza Técnica de Apoyo al Legislativo).

Los panelistas fueron contundentes en sus exposiciones y claros en la presentación de la importancia que reviste la iniciativa 5886, reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, especialmente por haber contado con tantos insumos por parte de diferentes organizaciones académicas, sociales y empresariales, para construir una propuesta que ahora deberá ser dictaminada en la comisión respectiva en el Congreso de la República, para su posterior aprobación en el pleno.

Dentro de los cambios más importantes que son avances significativos están las innovaciones tecnológicas para el ejercicio de derechos políticos, un proceso más claro para la regulación de la campaña electoral, la capacidad de fortalecer al Tribunal Supremo Electoral y las mejoras hacia el voto preferente, donde los guatemaltecos podamos votar no solo por listas cerradas, sino también directamente por los candidatos. Esta es una de las principales demandas ciudadanas que surgen de las diferentes expresiones sociales, para acercar al votante con sus representados, algo que por el método actual de listas cerradas no ocurre, puesto que muchas veces se desconoce quiénes son los candidatos o se impide al votante elegir a su candidato preferido.

Es cierto también que la iniciativa deberá contar con algunos ajustes que deberán ser tomados en cuenta en el dictamen y que allí es donde los medios de comunicación, así como organizaciones de diferentes sectores, pueden jugar un papel más proactivo en dotar de insumos a los diputados, para que el documento que llegue al pleno sea lo más acotado posible a las demandas.

Por ejemplo, respecto de la representatividad del número de diputados en el Congreso de la República. La última reforma realizada cometió el error de dejar fijo el número de diputados para cada distrito. Esto es algo que urge cambiar, ya que el número de diputados de un distrito debería tener correlación directa con el número de habitantes que existe en un departamento. Recordemos que, si queremos representación, hay departamentos que van a tener, por diferentes motivos, migración de personas y esto debe ser lo que ayude a determinar cuántos diputados debe tener cada distrito electoral.

Un dato importante es que el apoyo a la democracia en países como Guatemala, según Latinobarómetro, está apenas cerca del 28%, y que tres de cada diez personas piensan que da lo mismo un régimen democrático, que uno no democrático. Este sentimiento de que el sistema político no está ayudando a la población a generar consensos sociales para tener marcos institucionales que fortalezcan la capacidad del Estado para mejorar la productividad de un país es grave. Por ello, implica una gran responsabilidad el poder estar atentos a las deliberaciones de la Comisión de Asuntos Electorales del Congreso sobre la reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos.