Cable a tierra

Votar para proteger a la AEU del PactoDeCorruptos

Karin Slowing karin.slowing@gmail.com

El viernes 5, sábado 6 y domingo 7 de octubre son las elecciones para elegir la planilla que se hará cargo de conducir los próximos dos años los destinos de la Asociación de Estudiantes Universitarios Oliverio Castañeda de León, de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac). La AEU está llamada a jugar un papel fundamental en el gobierno universitario. Autoridades electas, docentes y estudiantes tripartitamente están mandatados a dirigir los destinos de la universidad para promover su excelencia académica, mantener su carácter público y laico y ejercer su responsabilidad como institución rectora de la educación superior que debe estar al servicio de la sociedad.

La AEU, desde que fue fundada en 1920, ha jugado un papel significativo en la historia política y social del país. Sin embargo, luego de la firma de la paz, ni la Usac ni la AEU se escaparon de vivir los embates del proceso de debilitamiento del Estado que le sucedieron ni de la cooptación del aparato público. La Usac pasó de ser vista como un “ente enemigo” a atractivo botín financiero y de control político clientelar estratégico, por el rol que tiene en la definición de asuntos críticos de interés nacional. Para controlar la Usac se necesitaba no solo aliarse con docentes complacientes y ávidos de poder, sino controlar también las instancias estudiantiles que tienen voz y voto en la conducción de la universidad.

Así, la AEU fue tomada durante 17 años por grupos “estudiantiles” que formaron parte de los actores que lideraron la cooptación y la corrupción de la Usac. El clímax de ese deterioro se dio cuando, en el 2012, el Secretariado de la AEU incumplió con el artículo 19 de sus estatutos y obvió convocar al Consejo Consultivo Estudiantil Universitario —órgano encargado de nombrar al consejo electoral, según el artículo 29 inciso e, de dichos estatutos— para organizar las elecciones; a la par de que disolvieron el Secretariado e instalaron una comisión transitoria —órgano y mecanismo inexistente en los estatutos de la AEU—, que se quedó a cargo de la Asociación durante tres años, ejerciendo ilegalmente funciones bajo la mirada silenciosa y connivente de las autoridades universitarias de turno y la displicencia estudiantil.

Es triste percatarse de la profundidad de lo que llamamos “la captura del Estado”, y cómo esta también alcanzó a la Usac y a la AEU. Por ello, tiene mayor mérito el esfuerzo que han hecho los estudiantes sancarlistas estos últimos dos años para recuperar su asociación y retomar su papel en el rescate de la Usac, reencauzando su función hacia fines más legítimos y propios para la universidad pública.

Lamentablemente y a pesar de una serie de logros concretos alcanzados estos dos años, se corre riesgo de perder lo avanzado si la comunidad estudiantil no toma conciencia de la responsabilidad que tiene en la defensa de su casa de estudios y de la AEU. ¡Hay que acudir a votar, jóvenes! Hay que votar para asegurar que lleguen estudiantes a la AEU que no estén al servicio de los intereses privatizadores de la Usac; de intereses que le vetarán el acceso a la educación pública a ustedes y a quienes vienen detrás buscando realizar sus sueños. Voten por estudiantes que no estén aliados con grupos que quieran seguir instrumentando a la Usac para fines particulares y que terminarán usando a la institución en contra de la población.

Este viernes, sábado y domingo acudan a votar, pero infórmense primero de quién es quién en las planillas estudiantiles. Usen su voto para proteger lo que para muchos será el único activo que tendrán para defenderse en la vida: el acceso y la calidad de su educación universitaria.