Crisis financiera
Por lo tanto, los planes basados en el arte urbano deberían analizar los aspectos reales del urbanismo. Para esto los arquitectos deberían actuar desde un punto de vista consciente, consecuente y comprometido ante la realidad que se vive.
Estamos en una época que nos llevará a cambios sociales y económicos muy profundos como producto de la crisis financiera internacional que estamos viviendo.
Pero lo crítico en este momento es el predominio existente de esa lógica neoliberal en la planificación urbana, una garantía de más empobrecimiento para muchos. Sin embargo, para otros, la ciudad neoliberal es un filón de opulencia que quizá donde mejor se expresa es en la globalización del proceso de gentrificación.
La gentrificación o aburguesamiento es cuando un grupo de personas de cierto nivel económico, normalmente medio alto, descubre un barrio o terreno que, a pesar de estar degradado o descapitalizado, ofrece una buena relación entre la calidad y el precio, y deciden instalarse en este.
En muchos casos ocupados por personas de bajos ingresos, o en nuestro caso, se escogen por razones de seguridad.
El mejor ejemplo de esto son los planes sin éxito de tratar de gentrificar el Centro Histórico o la zona 4, con Cuatro Grados Norte. Por otro lado está la zona 14 y sus colindantes, en donde por tal motivo, la demanda hizo subir el precio de la tierra. Casos similares han sucedido en los desarrollos habitacionales en los municipios vecinos.
Estas personas son las que han tenido acceso al crédito u otros bienes de capital, pero que ahora, ante la crisis financiera, están siendo afectados por la escasez de estos.
El modelo urbano de gentrificación ha entrado también en crisis y, con este, la industria de la construcción. La industria de la construcción se desplomó, afectando al sistema medular urbano como los sistemas bancarios, servicios, comercio, transporte e infraestructura y, sobre todo, al Estado. En esta escasez de bienes de capital, también están los destinados a la vivienda popular.
Esta depende del Estado o de las remesas de los emigrantes —otra burbuja que ha empezado a decaer en los últimos años— remesas que son invertidas en gastos de primera necesidad y, sobre todo, en vivienda.