CON OTRA MIRADA

Filgua y 50 años del Nobel

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Del 13 al 23 de julio tendrá lugar la XIV Feria Internacional del Libro en Guatemala (Filgua). El invitado de honor será El mundo de Asturias, con motivo de celebrarse cincuenta años de habérsele conferido a Miguel Ángel el Premio Nobel de Literatura. Su figura será enaltecida con conferencias, cine y teatro, sobre su obra.

La Feria tiene programadas actividades como el VII Concurso Interescolar de Lectura, II Concurso Nacional de Bibliotecas Públicas. Filgua Niños contará con un área de 400 metros cuadrados, con libros y actividades. Con el afán de promover entre niños y adolescentes el hábito de la lectura, está el proyecto Conversando con… para que los asistentes interactúen con personalidades del mundo de la cultura y medios de comunicación.

Algunos libreros recibirán en la compra el simbólico boleto de ingreso de Q5 por su valor. Habrá más de 140 expositores con producción editorial nacional, centroamericana e internacional. Entre estas, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, México, Colombia, Perú y Chile.

Para entender El mundo de Asturias es necesario ubicarse en el tiempo: nació en la ciudad de Guatemala, el 19 de octubre de 1899, y falleció en Madrid, el 9 de junio de 1974. Fue escritor, periodista y diplomático; contribuyó al desarrollo de la literatura latinoamericana, exponiendo la importancia de las culturas indígenas. En 1920 viajó a París, en donde estudió Antropología y Lingüística, estudios que incidieron en su obra. Ahí conoció el movimiento surrealista, por lo que fue precursor del boom latinoamericano de los años 1960-70.

Entonces, Guatemala era una ciudad pequeña y la vida de sus barrios, ligada a la Iglesia. En cada uno un templo con sus fiestas y celebraciones propias. La Candelaria, el barrio de la familia Asturias Rosales, está separado del barrio San José por el Callejón del Judío, en el que nací 48 años después de él.

Considero que mi generación es una de las últimas que pudo conocer a tan insigne personaje. En mi caso, porque siendo mis padres y la familia de Miguel Ángel de barrios contiguos, se conocieron, trataron y fueron amigos; pero además, porque sus libros, poemas, artículos de prensa y editoriales radiofónicos fueron asimilados por sus contemporáneos, con quienes compartió la represión política del tirano de turno, lo mismo que los sueños de libertad. En 1967 se convirtió en el segundo latinoamericano, tras Gabriela Mistral (1945), en ser galardonado con el Premio Nobel de Literatura.

Cómo no pasmarse con la introducción de El Señor Presidente: … ¡Alumbra, lumbre de alumbre, Luzbel de piedralumbre! […] ¡Alumbra, lumbre de alumbre, Luzbel de piedralumbre, sobre la podredumbre! No emocionarse con Es el caso de hablar: Madre, te bendigo porque supiste hacer de tu hijo un hombre real y enteramente humano. Él triunfará en la vida. Se marcha y es el caso de hablar de su regreso… o no sentir la tensión y el drama en: Tecún Umán, el de las plumas verdes, el de las largas plumas verdes, verdes, el de las plumas verdes, verdes, verdes, verdes, verdes, Quetzal de varios frentes y movibles alas en la batalla, en el aporreo de las mazorcas de hombres de maíz que se desgranan picoteados por pájaros de fuego, en red de muerte entre las piedras sueltas.

Mientras Filgua crece, en La Antigua Guatemala se vedó que la Feria Departamental del Libro —34 años— se instalara en la Plaza Mayor, con ocasión de la fiesta patronal. Los vecinos celebraron ayer la Feria del Libro Invisible, y el domingo, al mediodía, escritores y columnistas protestaremos con nuestro silencio frente a la Fuente de las Sirenas.

ESCRITO POR:

José María Magaña

Arquitecto -USAC- / Conservador de Arquitectura -ICCROM-. Residente restauración Catedral Metropolitana y segundo Conservador de La Antigua Guatemala. Cofundador de la figura legal del Centro Histórico de Guatemala.