HORIZONTESMedios burros
Como ya se convirtio en su costumbre, el presidente Portillo atacó. En esta ocasión fue a los medios de comunicación, comparándolos con los pobres burros. No sabe lo equivocado que está, porque los medios, ni a burros llegan.
A ver si me explico, para que el presidente Portillo entienda. Ni una televisión, ni un periódico, ni la radio, ni por tecnológica que sea la Internet, piensan. Los que piensan, somos los que hacemos los medios de comunicación.
Pero el presidente Portillo, en actuación que más parecía de comediante, hasta de las ondas radioeléctricas audibles y visible se mofó diciéndoles: ¡burros! Vaya problema el que tenemos los guatemaltecos y nuestra suerte cada día se parece más a la fábula de las enseñanzas del ratón.
?Un ratón, mirando por un hoyo en la pared ve a un granjero y su esposa abriendo un paquete. Al verlos pensó qué tipo de comida podía haber allí. Aterrorizado descubrió que era una trampa para ratones y se fue corriendo al patio de la Granja a advertir a todos: ?Hay una trampa de ratones en la casa!?.
La gallina, cacareando, levantó la cabeza y dijo: ?Discúlpame Ratón, entiendo sea un gran problema para ti, pero a mí no me perjudica en nada, no me incomoda?. El ratón fue hasta el cordero y le dijo: ?Hay una trampa de ratones en la casa, una ratonera!?. ?Discúlpeme, Sr. Ratón, dijo el cordero, pero como no es mi problema, no hay nada que yo tenga que hacer.
Quédese tranquilo que será recordado en mis oraciones?. El ratón se fue a buscar a la vaca, a la que expuso su problema. ¿Estaré yo en peligro? Se preguntó, y luego dijo: pienso que no?. Abatido y descorazonado, el ratón regresó para encarar la ratonera del granjero.
Aquella noche se oyó un gran barullo en el granero. La mujer del granjero corrió para ver al ratón caído. En la oscuridad, ella no vio que la ratonera atrapó la cola de una culebra venenosa la que mordió a la mujer. El granjero la llevo inmediatamente al hospital donde la curaron, pero regresó con fiebre.
Todos sabemos que, para alimentar a alguien con fiebre, nada mejor que una sopa. El granjero agarró su cuchillo y fue a buscar el ingrediente principal de la sopa: la gallina. Como la enfermedad de la mujer continuaba, los amigos y vecinos fueron a visitarla. Para alimentarlos, el granjero le dio mate al cordero.
Pero la mujer desafortunadamente no mejoró y murió. Mucha gente fue al funeral, y el granjero entonces sacrificó la vaca para alimentar a todos los que llegaron.
La próxima vez que escuches a un compatriota que está delante de un problema como el que tenemos casi todos los guatemaltecos, y creas que como no es el tuyo no le prestas atención, como el que le toca ahora a la prensa, ayer a los empresarios y a los ex Pac… Piénsalo dos veces, no te pase las de la gallina, el cordero y la vaca.
¡Hasta la próxima!
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