INTERNACIONALEl gigante quiere crecer
La posible venta de la cadena radial en español más grande de Estados Unidos a Univisión, pone a prueba la capacidad de la Comisión Federal de Comunicaciones para regular el mercado de los medios de comunicación en español.
Entre los medios de comunicación en español en Estados Unidos nadie compite con la cadena Univisión.
No hay periódico escrito en español ni cadena de radio o televisión que transmita en español que tenga el público que Univisión tiene.
Pero ni este control casi total del mercado satisface al gigante, y ahora quiere más.
Apenas el año pasado, Univisión creó su propia compañía productora de discos y ya controla un 25% del mercado de música latina en Estados Unidos.
Ahora, si la Comisión Federal de Comunicaciones se lo permite, será dueña también de la cadena radial más grande en Estados Unidos.
La Hispanic Broadcasting Corporation. La HBC consta de 55 estaciones de radio en todo el país.
Cinco de ellas están en Los Angeles y una lleva cinco años ocupando el primer lugar de audiencia entre 25 y 54 años de edad, el grupo más codiciado por los anunciantes.
Si la FCC autoriza la transacción, Univisión controlará dos tercios del presupuesto publicitario de los medios en español.
Pero eso no es todo. Los artistas contratados por su compañía disquera podrán promocionar sus discos utilizando los dos mayores canales de difusión en el país, allanando así su camino hacia el monopolio.
¿Y la competencia? Pues tendrá que conformarse con las migajas que caigan del plato de Univisión, pues como bien dice el senador estatal por Nueva York Efraín González Jr. valiéndose de una pregunta retórica: ?¿Qué crees que sucede cuando creas a Shamu? Pues que la ballena se come a los pescaditos?.
Sus rivales en la lucha por el presupuesto publicitario nacional, dice Univisión, son gigantes como Walt Disney Company, el conglomerado comercial que aparte de su multimillonario negocio principal, los parques de diversiones, cuenta con cadenas televisivas, de radio y otros negocios.
Una experiencia reciente, la compra de Telemundo, la segunda cadena de televisión en español hecha por la NBC, que a su vez es propiedad de la General Electric, en dos mil millones de dólares, parecería confirmar las afirmaciones de Univisión.
La competencia por el lucrativo mercado hispano, calculado en unos 580 mil millones de dólares anuales, se ha ampliado. Ahora, las grandes empresas y los grandes consorcios televisivos del mercado en inglés, quieren una rebanada más grande del pastel publicitario y por ello incursionan en el mercado de los medios en español.
En efecto, según cálculos de la empresa televisiva, este año las ventas de Univisión llegarán a los mil doscientos millones de dólares.
Una cantidad que no tiene equivalente entre los medios de comunicación en español.
El problema, sin embargo, es que cuando los gigantes se enfrentan, el campo de batalla se angosta y los pequeños e inclusive los medianos, son desplazados sin remedio.
Y no estamos hablando solamente del arrinconamiento de la comunidad empresarial latina fuera de cualquier esquema de propiedad de los medios de comunicación que naturalmente deberían estar bajo su control en tanto que sirven a una comunidad que tradicionalmente ha sido ignorada por los medios de comunicación en inglés.
El asunto central es que cuando una sola compañía tiene tal poder en el mercado, las otras simplemente no pueden competir y la comunidad a la cual sirve sufre las consecuencias.
Una práctica monopólica de este tipo, además, dificultaría enormemente el acceso a Estados Unidos de cadenas de televisión extranjeras, me refiero a cadenas televisivas mexicanas, colombianas, venezolanas, peruanas que estuvieran contemplando ampliar sus operaciones en Norteamérica.
En los próximos meses, la Comisión Federal de Comunicaciones, o FCC deberá responder a dos preguntas centrales:
1) ¿Es el mercado hispano un segmento del mercado general o es un mercado separado?
2) ¿Son la radio y la televisión dos mercados distintos o compiten en el mismo mercado por el mismo presupuesto publicitario?
Las respuestas de la FCC marcarán el rumbo que seguirán los medios de comunicación en español en Estados Unidos.