No olvidar

En este caso, el mundo entero está sumido en un estadio de mucha ignorancia.  A pesar de que estamos en el siglo XXI, donde la tecnología está casi al alcance de todos, en donde supuestamente la información llega a todos lados, la gran mayoría desconocemos muchas cosas y actuamos como si las situaciones se dan por la pura gracia de la naturaleza.  Por ejemplo: si hay mucho calor o mucho frío decimos que es obra de Dios y no se logra comprender que todo es producto de un sistema industrial que poco a poco nos está destruyendo.

La ignorancia nos lleva a aceptar, como dice Guzmán Böckler, “como natural las tremendas injusticias que hemos heredado, hemos tratado más bien de conservarlas y, cuando hay una fisura, se tapa con la sangre de la gente”.  Así aceptamos a cualquier corrupto, ladrón, déspota, caudillo, genocida  para que nos gobierne, aunque nos haya llevado al despeñadero y a punto de acabar con nosotros.  

Tenernos en la ignorancia les conviene a quienes ostentan el poder, porque así no nos damos cuenta de lo que pasa y les creemos lo que nos transmiten por todos los medios.  Por eso es que creemos que el Gobierno de Venezuela es un tirano, o que la presidenta de Argentina es una asesina, o que en Cuba no hay libertad, o que en Bolivia siguen  los mismos niveles de pobreza, y lo creemos, porque nuestra fuente de información es la prensa, radio, televisión, donde muy pocos hacen referencia que organismos internacionales como la ONU, Cepal o  BM  se maravillan de los cambios sustantivos que hay en la vida de los pobres.

Los gobiernos de estos países  afirman que lo que pasa es que la derecha oligárquica y burguesa de la región  no se siente bien,  porque poco a poco está perdiendo su poder,  y a Estados Unidos  le cuesta comprender que, con lo poco o lo mucho que ha avanzado América Latina, “ahora tenemos dignidad, no permitimos que el gobierno estadounidense nos manejara a su antojo”,

Y que en la “unión de los países de la región actualmente Estados Unidos no tiene el poder que tenía antes. El mundo ha despertado y desde el sur seguiremos trabajando para acabar con las políticas capitalistas que llenan de miseria a la humanidad”.

Por eso, no vale olvidar, dice el presidente Correa. Así como la derrota del capitalismo será por la unión de los pueblos. Igual, políticos corruptos, ladrones, saqueadores, solo terminarán si el pueblo ya no los sigue.  Si solo la unidad de los pueblos de América Latina es el camino para derrotar a la burguesía y oligarquía parasitaria, también en el país,  la única forma de construir un país diferente  es la unión de todos quienes soñamos con una nueva Guatemala.