MACROSCOPIOMi regalo de Navidad

Humberto Preti

|

La semana pasada los di-rectores de Fundación Agros fuimos a visitar las agro-aldeas que esta fundación apoya en el área de Barillas, Huehuetenango. Después de viajar por las bellísimas cumbres de Los Cuchumatanes, llegamos por tortuosos y malos caminos a nuestro destino, y nos encontramos con la sorpresa de ver a los habitantes de estas comunidades realmente involucrados en espíritu de superación que nos impresionó de una manera positiva. Allí, hombres y mujeres están desarrollando una actitud hacia la empresarialidad.

Si bien es cierto que el apoyo de la Fundación ha sido importante, ellos por sí mismos están trabajando en asuntos que van más allá de la ayuda que se les ha dado; nos impresionó, entre otros, don Pascual, de la etnia q?anjob?al, analfabeta, pero fue capaz de construir un horno secador para su café, lo hizo sólo copiando los dibujos que vio en un manual de Anacafé, y así otros pobladores están desarrollando sus propios negocios, algunos de manera individual, y otros en forma comunitaria, como los estanques para la crianza de tilapias, la construcción de edificios para la comunidad, como las escuelas, los salones para colocar las máquinas de coser que algunos han adquirido por medio de préstamos bancarios.

Si bien es cierto la Fundación proporciona créditos a mujeres por medio de un banco comunal, ellos ya van más allá, y han sido capaces de ir a tramitar sus propios créditos. Es admirable ver que los créditos de los bancos comunales no tienen mora, y algunas señoras ya van por su tercer crédito.

Nos tocó en esta ocasión entregar en una de las agro-aldeas, títulos de propiedad para todos aquellos que cancelaron ya su pedazo de tierra, pues el modelo no es de regalar, es comprar las fincas por medio de la Fundación, y cada quien paga su parcela, lo que genera esfuerzo y trabajo tesonero.

Tanto en las tierras q?anjob?ales como en las del Triángulo Ixil vemos ese afán de superación, la importancia que le están dando a la educación de sus hijos, el afán de capacitarse en diferentes disciplinas que con la ayuda del Intecap y Anacafé ha sido posible.

No debemos dejar de mencionar a otras entidades, como Agros Internacional, Generalatitat Valenciana, AID y otras organizaciones internacionales que se han volcado a apoyar al ver el esfuerzo y transparencia de la inversión y de los procesos productivos.

En algunas comunidades donde existen recursos hídricos, ellos ya están pensando en la construcción de su propia hidroeléctrica, pues aunque existan redes del tendido eléctrico en las cercanías, ellos no están dispuestos a pagar las excesivas tarifas a que estamos obligados gracias a nuestra dependencia de los hidrocarburos. Ojalá no allá oposición de ambientalistas y de políticos aprovechados.

Fuimos a conocer La Providencia, nueva adquisición en la que se beneficiarán cien familias, y vimos cómo en todos existe una enorme ilusión de comenzar a trabajar en varios proyectos y en la construcción de sus viviendas.

Aquí nadie está pensando en el pasado, ni en venganzas; su mente está en el futuro y en el bienestar de sus familias, a pesar de haber sido de las comunidades más afectadas por el inútil conflicto armado que los tuvo sumidos en la miseria durante muchos años. Pasos agigantados se están dando; las familias ya están recibiendo instrucciones para el control natal, y lo han recibido con beneplácito.

La satisfacción de ver a estos grupos que van para adelante, con una visión clara, fue mi regalo de Navidad.

ESCRITO POR: