REGISTRO AKÁSICO

Más que un chip de memoria

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Un comentarista llama a recordar. Con ello descubre la impostura de señalar a Flavio Montenegro la promoción del proyecto patriotista. Una cabeza de turco, exculpa a los verdaderos responsables. Se sindica al empresario que trabajó desde que cumplió la mayoría de edad. Mientras los riquillos, sin entrar a clases, se paraban en la curva pavimentada del ingreso a la Usac con sus autos Camaro y Mustang para presumir su riqueza, Flavio encarnaba al empresario trabajador, al compañero universitario humilde y caballeroso, después al banquero honesto. Que se vaya al “bote”, señalan extraviados perseguidores.

Todo el desbarajuste fue por la irrupción de Alvarado Macdonald. El exbanquero financió una opción electoral que echó a perder el cálculo de la Otán en Guatemala. Caro le costó al “financista” dueño de los bancos gemelos. Le hicieron pagar con la quiebra de esas instituciones, pues demostraba la inutilidad de quienes dirigieron la inversión en euros para estabilizar al país.

El artículo ilustra: “…el origen del partido patriota, un instrumento político cuyos fondos semilla provinieron del complejo empresarial de los Bosch-Gutiérrez y de los 12 apóstoles, la reunión de los grupos empresariales más importantes de Guatemala: Herrera Ibargüen, Bosch Gutiérrez, Paiz, Botrán, Novella, Castillo, entre otros”.

Así se fundó la opción electoral de Otto Pérez Molina. Amado por esos señorones, al controlar la protesta campesina a sangre y fuego.

El comentarista no informa que las reuniones fundacionales se efectuaban en una institución académica, donde el bueno de Pavel Centeno las dirigía. Obviamente bajo el amparo del ahora representante de una universidad confesional, que ofrecía su halo protector a la fundación patriotista. “El nombre, el logo y el uso del color naranja fueron idea del pintor Carlos Barrera Aragón…” se apunta.

No se calculó la alianza del militar consentido con la señora que nombró secretaria general del partido patriotista. Astuta zorra que ansiaba ser como Lady Di. Admirada y adinerada. Con ese objetivo, rebuscó conseguir lo mejor: helicópteros, residencias en el Caribe, cuenta corriente en Harrod´s de Londres, etc. En burla vistió traje Dior a rayas, cuando creyó que la cárcel estaba lejana.

Denunciar al general Pérez de contar con oficina para promover a su partido, en el condominio empresarial, ilustra la perfidia de quienes han sido llamados la cúpula. Recuérdese que ese edificio fue atacado por Ríos Montt con una turba dirigida por los diputados Leopoldo Cruz, Juan Santa Cruz y Jorge Arévalo. La cara embozada con un pasamontañas de Íngrid Argueta, “analista de la nueva era”, fue desenmascarada para pagar caro su adhesión al loco general. ¡Pobrecita! no se sabía rodeada por una legión de traicioneros que la entregó a los tribunales.

Abajo el “populismo”. Cárcel a Portillo. Sienten que recuperan el poder con Berger. No obstante, nuevamente los socialdemócratas se cuelan. Para evitar la continuidad, se saca del juego a la dama presidencial por la esposa del mejor amigo del candidato patriotista. Entonces, los señorones promovieron al régimen más corrupto de la historia. Pero no afrontan ningún señalamiento, salvo la memoria de unos pocos periodistas, empeñados en no olvidar.

Hoy se echa la culpa a un banquero que cedió a la presión. Lo demás es manejo de medios de comunicación social. No obstante, después de volver 10 años en el tiempo, para recordar que el partido era una fiesta con Manolo Vela, la memoria reactiva muchos temores. ¿Terminó esa pesadilla o el aceite está a punto de freír?

http://registroakasico/wordpress.com

ESCRITO POR:

Antonio Mosquera Aguilar

Doctor en Dinámica Humana por la Universidad Mariano Gálvez. Asesor jurídico de los refugiados guatemaltecos en México durante el enfrentamiento armado. Profesor de Universidad Regional y Universidad Galileo.

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