HAGAMOS LA DIFERENCIA
No lo olviden
El próximo domingo se efectuará en Guatemala la segunda vuelta de las elecciones para elegir presidente y vicepresidente. Contrario al ambiente que se vivió en la primera vuelta, los ánimos mermaron sobremanera, probablemente se debe a que, al no haber elecciones de las autoridades locales: alcaldes y diputados, se pierde el interés por acudir a las urnas. Algunos, satisfechos con la victoria de su candidato, y otros, decepcionados porque su candidato perdió la elección.
Como ciudadanos tenemos obligación de ejercer nuestro voto, debemos acudir a emitirlo y con ello demostrar que cumplimos con nuestro derecho. Es importante demostrar al mundo que tenemos genuino interés por nuestro país, ya que después de haber demostrado al mundo que queremos cambios, lo mínimo que haríamos es participar en las elecciones de nuestras autoridades.
En el afán de llegar al poder, los candidatos han ofrecido de todo, pero contrario a lo sucedido en las elecciones pasadas, el tema de la seguridad pasó a segundo plano, ocupando el primer lugar los ofrecimientos para terminar con la corrupción; ello, motivado por los acontecimientos del último año, donde la Cicig tuvo un papel importante. Algunos especulan que todo ha ocurrido por una hábil maniobra de los EE. UU. por mantener el control de sus países de traspatio; lo cierto es que para el pueblo de Guatemala, esta potencia ha servido en bandeja de plata la oportunidad para hacer uso adecuado de los recursos.
El énfasis ha sido en desmantelar el grupo que tomó control de buena parte de los ingresos del país, específicamente en las aduanas, pero se ha trabajado muy poco en desenmascarar los grupos que manejan los gastos del Estado. De todos es sabido que en los diferentes ministerios hay casos de corrupción que no han sido investigados. Tenemos ejemplos en el Ministerio de Comunicaciones y Obras Públicas, en el Ministerio de Salud, en el Ministerio de la Defensa, y en gran parte de los ministerios que no han sido ventilados. Los organismos Legislativos y Judicial tampoco escapan a esta realidad. En la mayoría de instituciones del Estado se han realizado compras sobrevaloradas, existen plazas fantasmas, personal en el renglón 029 sobrepagado, exceso de asesores que no hacen nada productivo y varios sindicatos que tienen secuestrado el Estado.
Ojalá que los candidatos no olviden lo que han prometido en esta campaña, y esperamos que quien resulte ganador (a) dé muestras desde el primer momento de querer cambiar esa situación, que está estrangulando a la nación. Importante es que rompan el esquema de pagar siempre los favores otorgados durante la campaña (espacios en televisión, radio, dinero, tiempo, influencias, etcétera), al ofrecerles puestos, contratos y dádivas con los recursos del Estado y que realicen una administración honesta, transparente y al servicio de los ciudadanos de este país, al proteger al sector más vulnerable: niños y ancianos, educar a los jóvenes y población económicamente activa, además de un eficiente manejo de los abundantes recursos que tiene nuestro país. No olviden que la población está atenta y desesperada por encontrar cambios, pero con ánimos de apoyar su gestión. ¡Viva Guatemala! ¡Estamos entrando a una nueva época de cambios! Usted, próximo presidente(a,) tiene sobre sus hombros la enorme responsabilidad de conducirnos hacia el desarrollo.
samreygo@yahoo.com