MACROSCOPIO

Populismo, en profunda crisis

Los regímenes populistas de América Latina parecen condenados a desaparecer, su enfoque económico y social ha sido desastroso pero en Guatemala los movimientos pro izquierda insisten en que se instauren, quizás con el propósito de llegar al poder y enriquecerse como ha sido en Argentina o en Brasil, cuyos líderes han dejado a sus países en una tremenda crisis económica, pero eso sí, los jerarcas participaron en actos de corrupción descarados.

Algunos regímenes se sostienen basados en un férreo aparato represivo como en Nicaragua y Venezuela, donde la protesta es reprimida y líderes de oposición son aniquilados o están presos.

El caso venezolano es diferente, allí toda la clase media ya pasó a los niveles más bajos, pero como vimos hay estúpidos que aún creen en ese sistema, como dijo alguien “Deberían estar agradecidos, pues Maduro les dio de comer”. Preguntamos: ¿Comer qué?

La respuesta de un venezolano, Yusnavy Pérez, fue: “Aprenda algo, señor, el buen gobierno no es el que te da de comer, sino el que crea las condiciones, y tu solo ganarte el plato que pondrás en tu mesa… No somos animales de zoológico destinados a que “un ser superior” nos alimente. Somos seres humanos capaces de aprender, desarrollar y crecer”.

La caída de Maduro es inminente, los niveles de pobreza son insoportables, pero la elite gobernante se enriquece cada día más; los lujos producto del enriquecimiento ilícito, de los herederos del difunto Chávez, han sido publicados en diferentes medios, principalmente en esas revistas de alta sociedad donde solo hay espacio para magnates.

El populismo que ha gobernado por años varios países iberoamericanos atraviesa una crisis que escribió su último capítulo este jueves. El Senado de Brasil, después de una sesión maratoniana con discursos de sus miembros, aprobó apartar a la presidenta Dilma Rousseff del cargo durante 180 días, medida destinada a promover su juicio político y cuya probable consecuencia sea su destitución definitiva. El Partido de los Trabajadores —formación que llegó al poder en 2003, de mano de Lula da Silva, en los años dulces de la bonanza económica— abandonará las riendas políticas del país junto a su mandataria, que cerrará una gestión caracterizada por su impopularidad y por los escándalos de corrupción, dice el ABC español.

Nicaragua depende de la ayuda extranjera, sobre todo del petróleo venezolano, para sobrevivir. Es el país que menos produce de América Central y el segundo que menos produce de América Latina. El año pasado la economía cayó un 3,9%. Existe una gran economía sumergida, subempleo y miseria. El acuerdo de libre comercio entre EE. UU. y América Central ha ampliado las posibilidades de exportación para los productos agrícolas y manufacturados. La problemática de Venezuela le afectaría gravemente, pues siendo su primicial soporte, este se derrumbará sin chistar.

En Bolivia la economía cae en picada, y por si fuera poco, pesan sobre el presidente Evo Morales graves sospechas de haber ayudado a una examante en sus negocios. Algunos medios hablan incluso de que tuvo un hijo en común con esa examante, aunque él lo niega. Por su parte, la Justicia, por boca de la jueza de familia Jacqueline Rada, falló que el hijo que el presidente boliviano Evo Morales supuestamente tuvo hace 10 años con Gabriela Zapata, hoy enjuiciada y arrestada por tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito, es «inexistente».

Esos son los grandes adalides del populismo que está entrando al país por medio de grupos como Semilla, Codeca, CUC, CNOC, los juristas internacionales y ONG europeas como Diakonea y Oxfam.

induagro@yahoo.com

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