SIEMBRA2003… Un año crucial
Hace apenas cuatro años muchos guatemaltecos criticaban los desaciertos del gobierno del PAN y daban poco o ningún crédito a las obras y cambios positivos que iniciaron. ¿Quién nos iba a decir entonces que el año 2003 sería crucial para la historia de Guatemala?
Sin embargo, en estos últimos tres años se nos revirtió la tortilla y la medicina resultó peor que la enfermedad.
El actual gobierno resultó siendo el peor desastre social, cultural, económico y jurídico que le pudo haber pasado al país.
No sólo somos más pobres y más ignorantes, sino que como nunca antes el hambre, la violencia y la corrupción reinan en nuestra tierra.
Resulta que el Soldadito de Plomo que se vendió como James Bond y sus Chicas Milagrosas resultó siendo más clásico, a similitud de Alí Babá y sus Cuarenta Ladrones. Los tres deditos se juntaron y empuñaron para darle al pueblo por toda la cara con descaro e impunidad.
Por esto, el 2003 es crucial para nuestras futuras generaciones. Hoy más que nunca urge que todos los chapines nos involucremos en el futuro político de nuestra patria.
Todos los obreros, profesionales, agricultores, estudiantes y empresarios; pequeños, medianos y grandes, sin diferencia de raza, religión e ideología, debemos reflexionar sobre las consecuencias nefastas de llegar a continuar la corriente del actual régimen.
Ahora debemos asumir la responsabilidad histórica de detenerlos.
Esto no implica participar en política partidista, sino más bien llamando a la cordura a los compatriotas que aún creen en las mentiras y promesas que continúan gritando a los cuatro vientos.
Hagamos una campaña cívica de puerta en puerta para evitar que repitan y acaben con lo poco que nos queda de plata y dignidad. Apoyemos la opción que pueda vencerlos, sea cual fuere y sin titubeos, puesto que de volver a gobernar estos señores, Guatemala se termina de hundir.
Roguemos a Dios porque en este año crucial sepamos afrontar el reto que se nos impone. Luchemos por eliminar el hambre, la ignorancia, falta de salud, desempleo y las penas de nuestro prójimo. Las cosas en Guatemala tienen que cambiar, puesto que todos tenemos derecho a una vida digna.
Estemos claros que la única forma de cambiar es mediante un trabajo realizado con dignidad, arduo, productivo y honesto por parte de cada uno de nosotros. Empezando por quienes nos gobiernan.
Reciban mis deseos porque el año 2003 traiga bienestar y salud a ustedes y sus familias, y mi ruego porque todos asumamos la responsabilidad de no seguir poniendo la otra mejía.