SIEMBRAWelcome John
El día de ayer presento sus credenciales de embajador del Tío Sam en Guatemala el señor John Hamilton.
Primero, en nombre del maltratado pueblo Chapín deseo darle la más cordial bienvenida al país de la eterna primavera.
John, quiero contarle que los guatemaltecos somos gente noble, de buen corazón y luchadores. En general la mayoría apreciamos mucho al pueblo hermano norteamericano, de hecho muchos tenemos familiares que han hecho vida en su bella y próspera tierra.
Somos consecuentes con los lamentables sucesos del 11 de septiembre y apoyamos el esfuerzo de su gobierno por derrotar al terrorismo internacional.
Esperamos que su estancia en nuestra Patria sea provechosa para ambas naciones, dentro del respeto mutuo, que logremos la colaboración para luchar contra la vergonzosa e inaceptable pobreza en que viven muchos compatriotas.
Su currícula es admirable y esperamos que su experiencia se traduzca en beneficios tanto sociales como comerciales para ambos.
La única forma de atacar y eliminar la pobreza es a través de la inversión, producción, comercio y generando empleo remunerado adecuadamente acorde a su productividad.
Los guatemaltecos lo estamos haciendo temerosamente y patrióticamente, sin embargo necesitamos hacer cambios radicales para poder contar con seguridad para nuestra inversión y lograr captar el interés del sector privado norteamericano para que inviertan en esta prodigiosa tierra.
Considero que no queda mucho por decir, ya usted lo ha dicho todo. Nuestra amada Guatemala está en ruinas, hablando económica y moralmente.
La democracia peligra por la culpa de un gobierno corrupto, mentiroso y cínico. Está claro que por primera vez Guatemala es administrada por la mafia organizada producto de funcionarios corruptos que han permitido el avance libre del flagelo del narcotráfico internacional, crimen organizado, y corrupción desenfrenada.
Estamos conscientes de nuestra culpa al permitir que ineptos sin escrúpulos y ética alguna nos gobiernen.
En esencia es un problema que nosotros tenemos que resolver, sin embargo no podemos hacernos de la vista gorda sobre el poder de influencia que su alta envestidura le otorga.
Con respeto a lo nuestro pero con hidalguía, denos una mano firme para evitar el fraude electoral y limpiar a nuestra sociedad de la mafia, corrupción, impunidad, criminalidad y narcotráfico que al final son sinónimos y nos dañan a ambos por igual. ?Nunca he observado que la honradez de los hombres aumente con su riqueza?. Thomas Jefferson.