SíntesisDeclaración Universal
La Segunda Guerra Mundial provocó un alto coste en vidas humanas.
Entre los dos bandos, murieron 107 millones de personas. Las pérdidas alcanzaron el billón de dólares americanos. Requirió de los Estados preparar a la población para la lucha y aumentar su capacidad militar, lo cual, provocó una carrera armamentista que tuvo como consecuencia el aparecimiento de armas de destrucción masiva como la bomba atómica.
Los odios se convirtieron en acciones inhumanas contra poblaciones civiles y combatientes: genocidios, torturas, desaparición forzada, destrucción de infraestructura alimentaria.
Al finalizar la lucha, las potencias vencedoras suscribieron el 8 de agosto de 1945 el Acuerdo de Londres, firmado por los representantes de Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Unión Soviética, el cual estableció la creación de un Tribunal Internacional Militar para enjuiciar a los autores de los crímenes de guerra. Estos fueron ubicados en tres bloques: crímenes contra la paz, de guerra, y contra la humanidad.
Una de las conclusiones más importantes del Tribunal -dictada en 1946- fue que la guerra es un crimen contra la humanidad.
El 24 de mayo de 1945, en San Francisco, California, se adopta la Carta de las Naciones Unidas, la cual en su primer considerando reconoce: el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad; y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias.
Los derechos humanos entendidos como la supresión del temor y la miseria, se convierten en el centro de la cultura de paz en el ámbito mundial. Es así como el 10 de diciembre de 1948 se proclama la Declaración de los Derechos Humanos, la cual representa un reconocimiento de los derechos mínimos de todo ser humano que los Estados y las personas están obligados a respetar, para garantizar la paz.
A partir de ese momento, se inicia un proceso de construcción de un marco internacional de protección de los derechos humanos en el cual destacan los Pactos Internacionales, Convenciones y Declaraciones. Sin embargo, en América Latina, la Guerra Fría y las luchas armadas internas, impiden el desarrollo político de dicha proclama.
La finalización del enfrentamiento y los compromisos por la paz, suscritos en los países en conflicto, le dan una nueva vitalidad a la Declaración que debe ser hecha suya por todos, con el objeto de desterrar la injusticia, violencia y discriminación. Pero, para ello, lo más importante es divulgarla, sin limitación de fronteras. Principiemos en Guatemala.