Urbanismo y sociedad

¿Una tragedia que se pudo evitar?

Alfonso Yurrita Cuesta alfonsoyurritacuesta@gmail.com

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Al igual que la corrupción, existen los problemas urbanos, en especial del Área Metropolitana, que deben estar en manos de arquitectos o arquitectas urbanistas, pues las municipalidades en Guatemala han estado mal planificadas y esto ha causado los desastres en el tránsito y problemas sociales de pobreza, discriminación de la mujer y la emigración, y con un EDOM olvidado, que debió haberse realizado.

Antes de realizar planes de alcance regional, como la centralización y la infraestructura, se deben realizar estudios de su superficie, que podrían generar condiciones adversas en las áreas circunvecinas, creando restricciones al tránsito. Es obvio que los límites del municipio se han rebasado, por el acelerado crecimiento urbano, con lo que se están fusionado los espacios territoriales de diferentes jurisdicciones municipales por falta de planificación regional, provocando problemas urbanos puntuales en el Área Metropolitana y los otros municipios. Como el transporte, que genera situaciones que por su naturaleza produce siniestros y riesgos urbanos, por lo que se deben establecer las deficiencias de la superficie, definiendo las áreas restrictivas en los diferentes centros de la infraestructura urbana.

Se habla de un sistema de contabilizar vehículos que permita la circulación; pero no de agilizar el tráfico de las vías públicas y regionales, definiendo densidades, tamaño, longitud del sistema vial integral por donde se circulará. Como el caso de densificar los edificios, áreas verdes, vías, parqueos y un subsistema de tránsito que comprende un sistema vial en que la velocidad y libertad de maniobra quedan seriamente restringidas y el conductor o el peatón experimentarán un nivel de incomodidad y de inconveniencias por el incremento del flujo de tránsito que generalmente ocasiona problemas de funcionamiento por sistemas inapropiados. Como el caso de los proyectos de edificios de más de 9 metros de altura, en que el ancho de calles, las arterias urbanas, el uso de la tierra, el volumen y altura mínima tienen un gran valor, pero que no se toma en cuenta. Y así vemos construir “sin ton ni son” torres de apartamentos, e industrias refundidas dentro de estas zonas residenciales no apropiadas, en las cuales circulan furgones de gran calado en calles que fueron diseñadas para viviendas de baja densidad. Por lo que cualquier proceso de aglomeración de tráfico o afluencia de un mayor número de vehículos produce una movilidad poco fluida y por tanto menos segura.

Las arterias principales de tránsito llevan consigo el estudio y trazado conveniente según densidades, avenidas, calles, plazas, plazoletas y obras principales que son vías, arterias principales, vías colectoras y vías locales suburbanas. Las nuevas edificaciones deben estar de acuerdo con las calles y arterias necesarias, tal como el ancho o frente de los solares, que tienen que estar en consonancia con el destino que se dé a la zona y a sus subdivisiones. En las urbanizaciones de altas densidades, si se quiere densificar, se fija en 20 metros para las calles y en 30 para las avenidas. Un problema para el Área Metropolitana, que está mal planificada, pues la circulación del tránsito excede la cantidad que puede pasar por ella.

En las urbanizaciones, en barrios de bajo ingreso, se determinará el ancho o frente de los solares, forma de las calles, avenidas y aceras, teniendo en cuenta la parte económica del proyecto y las condiciones bajo las cuales son más apropiadas sus edificaciones.

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