3 acciones cruciales para recuperar la liquidez en el sector de restaurantes en Guatemala

En estos meses los restaurantes tuvieron que implementar de forma inmediata ventas solo para llevar y/o servicio a domicilio, recortes o limitación de personal, adecuación de sus establecimientos y falta de liquidez.

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El efecto de la pandemia no fue el mismo para todos los restaurantes; dependiendo del tamaño y magnitud de las organizaciones, se generaron diferentes consecuencias. Foto con fines ilustrativos. (Foto Prensa Libre: Esbin García)
El efecto de la pandemia no fue el mismo para todos los restaurantes; dependiendo del tamaño y magnitud de las organizaciones, se generaron diferentes consecuencias. Foto con fines ilustrativos. (Foto Prensa Libre: Esbin García)

El sector de restaurantes en Guatemala aportaba el 2.5 por ciento del Producto Interno Bruto (antes del confinamiento) y representaba el 15 por ciento de los afiliados del IGSS1, Además, empleaban a 200 mil personas de forma directa, en casi 18 mil restaurantes formales.

El efecto que el covid-19 ha tenido en este sector ha sido significativo, en donde los establecimientos han tenido una caída en la demanda según el Índice de Actividad Industrial de la Cámara de Industria, en abril y mayo el sector de hoteles y restaurantes registró una contracción estimada de -46%.

Lograr ‘levantarse’ de este fuerte impacto y alcanzar una recuperación sostenible es hoy una prioridad para este sector.

Con el objetivo de contribuir a ese propósito y ayudar a las empresas restauranteras a superar con éxito esta nueva etapa, hemos identificado tres áreas principales sobre las que deberán enfocar esfuerzos: generar confianza, conocer que la velocidad de la recuperación dependerá de la localidad y sector al que pertenezcan (formal/mixto/informal), e invertir en el desarrollo del negocio, con una adecuada estrategia financiera.

En los últimos meses, los restaurantes del país han demostrado su resiliencia; hoy, llegó el momento de que den el siguiente paso, recuperarse y adaptarse a esta nueva realidad, y solo quienes estén mejor preparados para ello, podrán hacerlo de una manera exitosa.

El golpe epidemiológico

La pandemia del covid-19 dio un fuerte “golpe” a la industria restaurantera nacional desde finales de marzo de este año, en donde se iniciaron las restricciones de movilidad y la limitación del servicio solo en modalidad de servicio a domicilio, lo cual provocó disminución en la demanda y que la confianza del consumidor cayeran a niveles sin precedentes.

Esta situación dejó afectaciones directas en los flujos financieros de los restaurantes, así como en su situación crediticia, un fenómeno que no solo afectó a los propietarios, sino también a sus trabajadores, proveedores y, en general, toda la cadena de valor.

No obstante, el efecto no fue el mismo para todos; dependiendo del tamaño y magnitud de las organizaciones, el impacto generó diferentes consecuencias. A continuación, señalamos algunas de las más importantes:

Mipymes

  • Cierre de numerosos establecimientos.
  • En algunos casos, existió una transformación del modelo de negocio, a fin de ofrecer productos para llevar y servicio a domicilio

Restaurantes de cadena

  • Cierre de establecimientos y suspensión de proyectos de expansión.
  • Caída en valor de acciones y activos.
  • Implementación de estrategias financieras que recalendarizan y amplían sus créditos, para mejorar su liquidez.

Restaurantes insignia

  • Cierre definitivo de algunos establecimientos.
  • Proyectos de expansión detenidos y reevaluados.
  • Implementación de estrategias financieras para fortalecer la liquidez y los protocolos de seguridad, y trabajar hacia una posible reapertura.

Los desafíos de la recuperación

Al entrar a una nueva etapa de reactivación económica, un cambio en la visión y estrategia de los restauranteros será fundamental para alcanzar una verdadera recuperación, lo cual implica diversos desafíos sobre los que deberán enfocar esfuerzos.

Se han identificado tres:

1. Recuperar la confianza del consumidor

El compromiso y la elaboración de procesos para minimizar la posibilidad de contagio, en el proceso de “normalización” de operaciones, será esencial para lograr la recuperación de la confianza del consumidor. Si no se toman las medidas correctas, se corre el riesgo de convertir los espacios en focos de infección (reales o de percepción), lo que podría provocar, incluso, el cierre de establecimientos.

Al ser la percepción sobre la seguridad sanitaria un elemento determinante para que el público regrese, y la demanda se restablezca, será necesario realizar una comunicación clara, en la que el mensaje principal sea: “Es seguro ir a un restaurante”.

2. Ubicación y tipo de sector

La velocidad de la recuperación de cada integrante del sector dependerá de su perfil económico y estructural del empleo (ya sea que pertenezcan a los ramos formal, mixto o informal), así como del liderazgo gubernamental en cada entidad.

En este punto, las cuestiones y regulaciones laborales, así como de operación, sobre todo para quienes forman parte del ramo formal, serán un reto significativo.

3. Inversión en desarrollo y estrategia financiera

Hasta que no exista un incremento en la voluntad y la capacidad de compra de los consumidores, no habrá un repunte significativo en los ingresos de los restaurantes y bares.

Durante este periodo, innovar, explorar y consolidar las ventas digitales y a domicilio, así como mantener la mayor liquidez posible, serán acciones impostergables para el sector.

Contar con estrategias comerciales y financieras adecuadas les permitirá, al mismo tiempo, avanzar hacia una recuperación más sólida.

Cómo recuperar la confianza

De cara a la nueva normalidad, existen diversas inquietudes que preocupan a la industria restaurantera: ¿cómo generar confianza en el público para que visite y consuma en mi restaurante?, ¿cómo apoyar el cumplimiento de protocolos para evitar repuntes en los contagios y nuevos periodos de cuarentena?
Además de una buena campaña de comunicación, que tenga un gran impacto, y del cumplimiento de las medidas sanitarias emitidas por la autoridad, otro aspecto fundamental para reforzar la confianza de los clientes será la creación y el desarrollo de protocolos que los hagan sentirse seguros.

Protocolo de bioseguridad

El Instituto Guatemalteco de Turismo –INGUAT- realizó una Guía de buenas prácticas para la prevención del COVID-19 y otras infecciones para restaurantes. Dicha guía tiene como objetivo dar a conocer las buenas prácticas a implementar por los restaurantes, independientemente de la categoría y clasificación a la que pertenezca.

Asimismo, la guía consolida recomendaciones nacionales e internacionales, como aporte a la resiliencia del sector turístico del país, la restauración y reapertura empresarial.

Presenta un modelo a seguir desde la planificación hasta la ejecución del servicio que permite fortalecer la prevención y minimización del riesgo de contagio de los colaboradores y comensales para alcanzar la uniformidad y la estandarización de procesos que permitan formar, capacitar, entrenar y dar seguimiento a los colaboradores y comensales.

A distintos sectores, distinta recuperación

La velocidad de la reactivación que tengan los restaurantes dependerá, en gran parte, de la localidad en la que se encuentren, así como del modelo económico al que pertenezcan que puede ser formal, informal o mixto.

El primer aspecto definirá, por un lado, los beneficios o apoyos que puedan obtener por parte del gobierno o alcaldías municipales, así como las condiciones sanitarias a las que tendrán que hacer frente

El segundo, tomará especial relevancia para tener acceso a estos apoyos, así como para la definición y cumplimiento de compromisos laborales. Sobre estos últimos, algunos de los desafíos más relevantes que deberán atender las organizaciones del sector son:

  • Necesaria reingeniería laboral del sector, para transitar a una mayor competitividad y adecuación a las nuevas circunstancias y regulaciones que sobrevendrán.
  • Reproyectar procesos de acuerdo con las circunstancias actuales; natural adelgazamiento de silos jerárquicos para dar paso a grupos autorregulados de trabajo.
  • Atender desafíos relacionados con propinas, desde un enfoque que pretenda considerarlas como base para el pago de impuestos y contribuciones de seguridad social.
  • Participar en negociaciones individuales o colectivas con el personal para acordar cambios temporales en la relación laboral (incluyendo la reducción de días de trabajo, ajuste de salario y/o beneficios, suspensión de actividades con salario reducido o sin pago, y alternativas de home office). Esto hay que documentarlo adecuadamente; hacerlo así brindará certeza a las partes y les permitirá, al mismo tiempo, la retención de la fuerza laboral..

Mantener la liquidez, el desafío constante

Contar con los recursos para, en la medida de lo posible, cubrir la nómina, cumplir con los proveedores y las obligaciones contractuales, fortalecer los canales digitales y los mecanismos de envío a domicilio se convirtió, durante los meses pasados, en el desafío crucial de la industria restaurantera.

Hoy, ante la nueva normalidad, a estas actividades se le suma una nueva: la adecuación de la operación y las instalaciones a los nuevos protocolos y medidas sanitarias, lo que termina por incrementar aún más el estrés financiero de las empresas del sector.

Definir una estrategia financiera a la medida se convertirá en la mejor arma con la que podrán contar los establecimientos para administrar de una manera más asertiva sus flujos de efectivo y estar prevenidos ante cualquier contingencia.

A continuación, presentamos una serie de sugerencias para la elaboración de la estrategia financiera y para la preservación de efectivo, que ponemos a su consideración:

Particularidades de la estrategia financiera a considerar por tipo de empresa

PYMES y restaurantes

Estrategia financiera

  • Ampliar canales de venta a través de plataformas en línea.
  • Ajustar los insumos y compras de los productos que contribuyan a brindar una oferta que genere un margen, y eliminar aquellos productos más volátiles y perecederos.
  • Explorar líneas de créditos y préstamos. o Explorar asociarse temporalmente con otras PyMES del ramo para complementar la oferta, sin incrementar los costes (por ejemplo, para actividades como compras, uso de facilidades, reparto, entre otras).

Preservación del efectivo

  • Explorar negociaciones con proveedores.
  • Variabilizar lo más posible los costos. o Negociar los costes relacionados con los locales (reducir alquileres y explorar la posibilidad de que se les brinde plazos, hasta que se normalice la situación).
  • Explorar estrategias para aplazar los costes financieros. o Revisar los recursos disponibles con un 30%, 50% y 70% de actividad, y monitorear operaciones semanalmente.

Restaurantes de cadena y grupos de restaurantes de insignia

Estrategia financiera

  • Optimización de costes financieros
  • Presupuesto de base cero (Zero-Based Budgeting).
  • Revisar el proceso de compras y negociar términos con proveedores (al menos de manera temporal). o Explorar un ajuste temporal al menú, considerando suprimir, por el momento, los productos más volátiles, en cuanto a demanda, o con la rentabilidad más baja.
  • Explorar nuevos canales de venta. o Ajustar los costes derivados de las áreas de soporte.
  • Evaluar diferentes escenarios de utilización de los locales (idealmente, para un 35% de la actividad que se tenía previo al (COVID-19). o Explorar las necesidades de activos inmobiliarios durante los próximos 18 meses considerando un cambio en el comportamiento de los clientes.
  • Explorar una conversación con acreedores para optimizar y/o ajustar los costes financieros

Preservación del efectivo

  • Implacable conciliación entre recibos y pagos.
  • Apalancamiento en clientes y proveedores clave.
  • Eliminar todo gasto discrecional. o Revisión de pagos críticos para el negocio.
  • Buscar, con anticipación, convertir costos fijos en variables. o Revisar modelos de negocio con flexibilidad temporal.
  • Gastos
  • Gastos de capital
  • Financiamiento
  • Aprovechamiento al máximo de iniciativas gubernamentales
  • Revisión de todos los gastos y activos no operativos, e involucramiento de accionista

Las inversiones son indispensables

Si algo ha dejado claro la pandemia del COVID-19 es la resiliencia que tiene la industria restaurantera, a la cual esta crisis ha afectado de manera importante y que se ha esforzado por sobrevivir a este complejo entorno.

No obstante, la supervivencia ante la crisis debe ser vista, hoy, como una cosa del pasado. Con la llegada de una nueva normalidad, y la gradual reapertura económica, las empresas tienen que enfocar sus esfuerzos en ‘levantarse’ de este impacto y lograr su recuperación.

Con este propósito, definimos tres principales áreas o desafíos en los que las organizaciones del sector deberán considerar y trabajar para regresar de una manera exitosa: recuperar la confianza del cliente, tener claridad respecto a su sector y sus compromisos laborales, y realizar las inversiones necesarias para adaptarse de mejor forma al contexto, cuidando mantener su liquidez.

La implementación de nuevos protocolos sanitarios, las compensaciones, los apoyos gubernamentales y los posibles ajustes en insumos y compras son algunos de los temas que deberán estar en el radar de los establecimientos.

Abordar estas cuestiones, bajo un enfoque integral, constituyen una parte fundamental de la receta que el sector deberá seguir para lograr su objetivo primordial: recuperarse.

Federico Paz es socio de Clientes e Industrias Guatemala y El Salvador de Deloitte; Felipe Baselga es líder de Industria de Consumo y Socio de Asesoría Financiera Deloitte Spanish Latin America y Renato Campos es socio de Asesoría en Riesgo Deloitte Spanish Latin America

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