Banca: Cómo creció el Fopa en 2020 y cuánto absorbió el sistema de las cuentas inactivas

El aporte de los bancos del sistema y el resultado de las utilidades representaron el 96% del incremento de los activos observados el año pasado.

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Foto: Hemeroteca Prensa Libre
Foto: Hemeroteca Prensa Libre

El Fondo para la Protección al Ahorro (Fopa) aumentó sus activos en 13% asociado al incremento de los depósitos en medio de la pandemia, y abonó Q10 millones que corresponden a las cuentas inactivas que han dejado los cuentahabientes.

El balance contable registrado al 31 de diciembre del 2020, indica que el fondo cuenta con un activo total de Q7 mil 49.1 millones, y equivale a un aumento del 15.2% con relación al mismo período del 2019, cuando se reportó Q6 mil 118.5 millones, detallan las cifras que actualizó el Banco de Guatemala (Banguat), institución que lo administra.

Al 31 de enero pasado, el indicador se sitúo en Q7 mil 132.7 millones.

Más aportes

Los activos del Fopa se incrementaron en Q930 millones respecto al 2019, sobre todo, por los recursos provenientes de las cuotas de formación aportadas por los bancos del sistema por un monto de Q578 millones, que representa el 62% de la estructura, así como por el resultado neto de productos y gastos por Q315.4 millones que equivale a un 34%.

Es decir, que el aporte de los bancos del sistema y el resultado de las utilidades representaron el 96% del incremento de los activos observados el año pasado.

Por la recuperación de los activos trasladados por el fiduciario del Fideicomiso de Activos Excluidos de Bancafé fue Q24.6 millones (2.6%), y por el efecto del diferencial cambiario en la valuación de los activos en moneda extranjera por Q10.8 millones (1.1%), informó la banca central.

Las fuentes de financiamiento del Fopa provienen de cuotas que deben aportar las entidades, según la Ley de Bancos y Grupos Financieros.

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Saldos inactivos

El traslado de recursos de cuentas inactivas del sistema en 2020 fue de Q10.8 millones.

Luis Fernando Samayoa Delgado, expresidente de la Asociación Bancaria de Guatemala (ABG), explicó que las cuentas se quedan ahí explicadas en parte por la migración, las personas abandonan los saldos, no actualizan sus datos, y no se preocupan para retomarlas, a pesar de que todas las entidades hacen los esfuerzos para poder localizar a los cuentahabientes.

“Sentimos que es responsabilidad mantener la información y lo segundo es de tratar de hacer negocio con ese cliente que ya es cuentahabiente, pero hay casos que es imposible localizar a las personas que quizás fallecieron o migraron y dejaron la cuenta abandonada y está generando estos saldos”, aseguró.

El directivo explicó que, al considerar el valor total de los depósitos del sistema, los saldos son cantidades menores, pero las cuentas inactivas para los bancos se pueden convertir en una fuente de fraude, y por eso cada banco las tiene que congelar con las políticas internadas de cada entidad.

“Los bancos congelan las cuentas, pero si se localiza a las personas, se presentan y cumplen con los requisitos, se reactiva la cuenta”, subrayó.

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Cobertura en depósitos

El Banguat informó que, a requerimiento de la Junta de Exclusión de Activos y Pasivos de Banco de Crédito, S.A., el aporte al Fideicomiso de Administración y Realización de Activos fue de Q57.2 millones para hacer efectiva la cobertura de los depósitos por la suspensión de operaciones de la entidad bancaria a finales del 2019.

Además, que no se cubrió ningún otro monto, ya que el Fopa cubre únicamente los depósitos constituidos en bancos privados o sucursales extranjeras, según lo que estable la normativa.

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Crecimiento “óptimo”

“El Fopa se paga en función de los depósitos y todos los bancos tienen una cuota en función de los depósitos, que así se calcula y se debita en la cuenta”, explicó Samayoa.

Resaltó que el crecimiento de los activos del Fopa observado en el 2020, están en función estrictamente de los débitos que se hacen, que, al crecer los depósitos, también crece el fondo.

Manifestó que este es un mecanismo de salvaguarda, “con el que se tiene que contar, pero que nunca se debe utilizar”.

Samayoa recordó que en 2020 se hicieron cargos al Fopa por la resolución contra la institución bancaria suspendida, y hubo un efecto de esa situación, pero “para eso está diseñada la ley, que permite manejar un rango y que, a futuro, los activos continúen creciendo”.

Explicó que el monto total reportado al cierre no está en exceso, pero está articulado a una iniciativa que se encuentra en el Congreso que trata sobre reformas a la Ley de Bancos y Grupos Financieros, que aún no ha sido aprobada, y que se refiere sobre los riesgos sistémicos bancarios.

“El fondo, aunque se vea grande y todo lo demás, no soporta a una institución grande para beneficiar a los ahorrantes del sistema para que un problema bancario no se vuelva sistémico”, precisó.

La iniciativa de ley, consideró el directivo, es otro elemento en el cajón de herramientas importantes que se puede utilizar si alguna institución sistémica entra en problemas.

Recordó que las dos salidas del fondo son cubrir los depósitos que llegan hasta los Q20 mil por cuentahabiente, o la otra que se aporta una cantidad necesaria para ser viable por la venta de los activos —de la entidad suspendida—, y se cubre a todos depositantes una cobertura completa.

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Estructura

El reporte señala que las inversiones del Fopa ascienden a Q6 mil 695.9 millones en el 2020, las cuales se concentran en Certificados a Corto Plazo y Certificados a Largo Plazo, conocidos como Cdp’s.

En los Cdp’s a largo plazo hay Q4 mil 174.5 millones y a corto plazo Q1 mil 764 millones, mientras que en bonos del Tesoro son Q1 mil 449.8 millones.

El Fopa reportó utilidades de Q315.4 millones en el ejercicio, mientras en 2019 fue de Q299.8 millones.

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